APUNTE.COM.DO.- La insatisfacción con las carencias y el desempeño de las instituciones públicas en República Dominicana es un tema recurrente en la conversación cotidiana. En reuniones sociales es común escuchar críticas contra algún ministerio, dirección o funcionario específico, sin que estos tengan oportunidad de responder a las quejas de los ciudadanos.
Esa misma impotencia es la que impulsa a los ciudadanos a canalizar sus frustraciones a través de los mecanismos que ofrece el Estado para recoger observaciones destinadas a mejorar los servicios.
Mediante el Observatorio Nacional de la Calidad de los Servicios Públicos, este medio descargó y analizó los datos de más de 36,000 encuestas correspondientes a unas 110 instituciones que prestan cientos de servicios al público.
Del total, el análisis se concentró en unas 18 instituciones públicas y 15,000 encuestas, agrupando las quejas comunes y algunas individuales que los ciudadanos plasmaron en el renglón de "observaciones" al intentar acceder a un servicio.
El parqueo que nadie resuelve
La palabra "parqueo", en singular y plural, es una de las más repetidas en los datos. Casi todas las instituciones evaluadas incluyen al menos una queja sobre la disponibilidad de espacios para estacionar vehículos.
Si se considera que al cierre de 2025 el parque vehicular alcanzó 6,640,871 unidades registradas, según estadísticas oficiales de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), se trata de un reclamo que persistirá.
"No hay parqueos". Con esas tres palabras respondieron al menos 10 usuarios en encuestas de calidad y servicio del Ministerio de Interior y Policía. La queja aparece al menos 30 veces más vinculada a esa entidad y otras cientos de veces en las 15,003 encuestas de satisfacción procesadas.
El parqueo es un hilo que atraviesa el Estado dominicano de punta a punta, sin distinción de ministerio, presupuesto ni administración. Aparece de forma recurrente en al menos seis instituciones sin relación administrativa entre sí: Hacienda, Interior y Policía, Medio Ambiente, Contrataciones Públicas, Impuestos Internos y Pasaportes, con menciones más ligeras en Salud Pública y Bellas Artes.
En el Ministerio de Hacienda, la frustración es notoria: "Por lo odioso que es el tema de los parqueos, entiendo que esa institución deberían moverla a otra localidad", escribió un usuario. Otro fue más lejos: "En Hacienda tienen un serio problema con los parqueos, hasta que no solucionen esta situación, nunca tendrán a sus clientes satisfechos del todo". Un tercero vinculó el reclamo con el motivo de su visita: "Deben de poner parqueos; no debería ser tan complicado el pagar mis impuestos".
En el Ministerio de Medio Ambiente, la queja se centra en la distribución de los espacios: "Nunca hay parqueos para los visitantes, pero sí para los que son amigos del personal del ministerio", señala un usuario.
En la Dirección General de Pasaportes, la institución con más encuestas del proyecto, el reclamo no es solo de espacio sino de asignación. Varios usuarios indican que los parqueos cercanos a la sede central están "reservados para empleados", mientras el público debe "caminar varias calles o arriesgarse a dejar el vehículo en la vía pública".
"Los estacionamientos cercanos a la sede no deben estar asignados para empleados que trabajan en el recinto, esos estacionamientos deben ser para los clientes", criticó un usuario.
El teléfono que nadie contesta
Con menor volumen que el parqueo, pero con la misma desatención institucional, el segundo reclamo más transversal es la imposibilidad de comunicarse por teléfono.
En la DGII, un contribuyente describe el ciclo completo de la frustración: llamó, nadie respondió, tuvo que acudir presencialmente y aun así "no toman los teléfonos y cuando lo toman hay información que no se puede facilitar por el teléfono, nos recomiendan ir allá".
En el Ministerio de Obras Públicas, respecto al sistema de peaje electrónico Paso Rápido, la queja fue por escrito: "La comunicación al momento de hacer la cita, por el WhatsApp nunca respondieron". En la oficina de Pasaportes de San Francisco de Macorís, un usuario fue más directo: "el teléfono lo tienen de balde porque nunca lo cogen". Y en Interior y Policía, sobre la renovación de licencias de armas: "Fue muy difícil comunicarse con la institución".
Cuando el trámite empeora sin explicación
Aunque predominan las molestias de infraestructura y servicios, hay hallazgos de otra naturaleza: casos en los que un trámite empeoró con una causa posible identificable, no solo una percepción de lentitud.
Un caso concreto ocurre en el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (Micm). Varias personas se quejaron de que la vigencia de su Certificación de Clasificación Empresarial MiPymes pasó de un año a tres meses.
"La vigencia del Certificado anteriormente era de un año, ahora han emitido los certificados con 3 meses de vigencia, eso representa un retroceso para las empresas, de tener que solicitar 4 certificaciones en un año", escribió un usuario.
En el Ministerio de Turismo, la queja apunta a una causa institucional específica: la demora en la firma de Resoluciones del Consejo de Fomento Turístico (Confotur). Al menos dos usuarios, en fechas cercanas, se quejaron de forma similar: "No es posible que un consejo que estaba destinado a reunirse 2 veces al mes para verificar los casos de Confotur, se reúna 1 vez al año. Esto está muy mal porque retrasa las operaciones de todas las empresas".
En la Dirección General de Aduanas (DGA), la firma digital que los importadores necesitan para operar aparentemente sufrió una regresión medible en tiempo de respuesta.