APUNTE.COM.DO.- El presidente Luis Abinader concluyó este miércoles una gira de tres días por la región del Cibao, centrada en la supervisión de obras, reuniones con funcionarios y representantes de Santiago, y el anuncio de nuevas inversiones, al tiempo que reconoció que aún persisten problemas de infraestructura que han acompañado el crecimiento de la segunda ciudad del país.
Abinader calificó los encuentros como "muy productivos y muy necesarios" y explicó que la agenda abarcó varias provincias de la región, donde se revisaron proyectos de salud, agua, infraestructura vial, saneamiento y seguridad ciudadana.
El mandatario justificó la concentración de actividades en Santiago por su importancia demográfica y económica, señalando que la provincia representa más del 10 % de la población dominicana y cerca del 15 % del producto interno bruto, además de ser uno de los principales centros económicos y sociales del norte.
Uno de los temas centrales fue el abastecimiento de agua potable, problema que, según Abinader, se ha agravado por el crecimiento de Santiago y el envejecimiento de las instalaciones. Indicó que el Acueducto del Cibao Central tiene alrededor de 20 años de funcionamiento y que el Gobierno lleva unos seis meses diseñando una solución para mejorar el suministro, no solo a Santiago sino también a la provincia Espaillat, especialmente a Moca.
La iniciativa contempla una inversión cercana a los 1.000 millones de pesos, cuya licitación está prevista para este año, con la intención de iniciar los trabajos durante 2027.
A esta inversión se suma un programa de remozamiento de hospitales de la red pública por unos 1.700 millones de pesos, cuyos trabajos comenzarían en enero de 2027, según el presidente. La cifra forma parte de una serie de inversiones que el Gobierno presenta como acumuladas durante varios años y que ahora busca acelerar.
En materia vial, Abinader confirmó la ampliación a cuatro carriles de la carretera que comunica Santiago con Licey, obra que ya cuenta con diseño y cuya licitación está en proceso. El proyecto surge como alternativa ante las dificultades para ejecutar otras ampliaciones viales en sectores donde las expropiaciones han elevado la complejidad.
El jefe de Estado admitió que la ampliación de ciertas carreteras se ha visto condicionada por el costo y la magnitud de las expropiaciones. Citó como ejemplo el proyecto hacia Tamboril, que resultó prácticamente imposible de ejecutar en los términos inicialmente planteados debido al nivel de afectación de propiedades.
Durante la jornada también se revisaron proyectos de saneamiento, como la construcción de instalaciones para tratamiento de aguas residuales en Licey y los sistemas de alcantarillado sanitario de Mao, en la provincia Valverde, zonas que presentan dificultades por sus elevados niveles freáticos.
El mandatario acudió este miércoles a Licey al Medio para supervisar los trabajos de construcción del sistema de alcantarillado y la planta de tratamiento, obras destinadas a mejorar el manejo de aguas residuales y reducir la contaminación.
Durante el recorrido, Wellington Arnaud, director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), explicó al presidente el avance de los trabajos en esta primera etapa. "Como usted ve, estamos a un 90 %", expresó Arnaud, quien indicó que lo pendiente corresponde al sistema de descarga y al vaciado de una parte de la verja.
Asimismo, Abinader pidió a los responsables coordinar las labores de asfaltado en comunidades como Las Palomas, Limonal y Licey Arriba, correspondientes a la segunda etapa, para reducir las dificultades a residentes y al tránsito. "Ustedes saben que la gente se desespera con el tema del asfalto. Sería bueno asfaltar primero una parte y abrir la otra, para que haya un equilibrio con el tránsito", señaló.
En seguridad ciudadana, el presidente confirmó que avanza el proyecto para construir un nuevo Palacio de la Policía Nacional para la zona norte de Santiago. Dijo que la iniciativa lleva alrededor de dos meses en diseño y se encamina hacia la etapa de licitación, al considerarla necesaria para fortalecer la respuesta policial.
Abinader destacó que Santiago registra una tasa de homicidios de un solo dígito, pero evitó presentarla como suficiente y afirmó que el Gobierno mantiene atención permanente sobre la seguridad. "Un solo asesinato, un solo crimen, un solo robo es demasiado para nosotros", expresó ante periodistas.
El presidente aseguró además que continuará desplazándose por las distintas provincias del país y mencionó sus próximas visitas a Puerto Plata y San Cristóbal. Explicó que, en el caso de Santiago, decidió concentrar durante tres días reuniones y supervisiones debido al peso de la ciudad y su entorno en la región norte.
Con el cierre de esta jornada, el Gobierno deja nuevos compromisos de inversión en agua, salud, saneamiento, carreteras y seguridad, mientras algunos de los principales problemas de infraestructura de Santiago siguen vinculados a obras de larga data, al crecimiento urbano y a las dificultades para ejecutar proyectos en zonas densamente ocupadas.