APUNTE.COM.DO.- La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) logró completar el proceso de diseño y fabricación de su primer microchip universitario, una experiencia que abarcó las principales etapas de creación de un circuito integrado, desde la idea inicial hasta la validación del dispositivo físico.

Carlos José Pantaleón, director de la Escuela de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la PUCMM, explicó que el proyecto permitió transformar una idea y un diseño digital en un circuito físico mediante un proceso que inició con la arquitectura electrónica y la simulación, y continuó con la fabricación, el encapsulado y la validación del dispositivo.

El desarrollo del microchip implicó distintas fases de ingeniería necesarias para comprobar que el diseño funcionara antes de llevarlo a fabricación. El proceso partió de la arquitectura electrónica del dispositivo, siguió con las simulaciones y pruebas del diseño, y culminó con su fabricación física, seguida por las etapas de encapsulado y validación.

El resultado fue un circuito capaz de realizar operaciones y procesar instrucciones gracias a la integración de varios componentes fundamentales.

El dispositivo incorpora una unidad aritmético-lógica, registros y lógica de control. Estos elementos permiten al circuito ejecutar operaciones y procesar instrucciones, formando parte de la estructura necesaria para el funcionamiento de un sistema digital.

El prototipo tiene unas dimensiones de 2.935 x 2.935 milímetros y fue desarrollado utilizando la tecnología GF180MCU de 180 nanómetros (milmillonésima parte de un metro).

Como resultado de la fabricación se obtuvieron 50 unidades individuales del circuito, que posteriormente pasaron por los procesos de encapsulado y validación. Estas pruebas permitieron comprobar el funcionamiento del dispositivo siguiendo estándares utilizados en la industria internacional de semiconductores.

El desarrollo del microchip contó con la colaboración de empresas y programas internacionales especializados en diferentes áreas de la industria de semiconductores.

GlobalFoundries participó en la fabricación del circuito, mientras Synopsys proporcionó herramientas y formación vinculadas al diseño del dispositivo.

Por su parte, Keysight apoyó los procesos de simulación, medición y pruebas necesarios para evaluar el funcionamiento del microchip.

La colaboración permitió que el proyecto universitario incorporara herramientas, conocimientos y procesos relacionados con el desarrollo profesional de circuitos integrados.

Es así como esa experiencia también abrió oportunidades para profundizar la preparación académica y explorar estudios de posgrado relacionados con el diseño y desarrollo de semiconductores y circuitos integrados.