APUNTE.COM.DO.- Los resultados del "Estudio sobre la abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior", elaborado por el IIDH/CAPEL con el respaldo de la Junta Central Electoral (JCE), han generado reacciones entre dirigentes políticos, representantes de la sociedad civil y especialistas, quienes concuerdan en que el distanciamiento de los ciudadanos de las urnas exige que los partidos revisen su vínculo con la población y la manera en que elaboran sus propuestas electorales.

Consultado al respecto, el diputado Charlie Mariotti señaló la necesidad de que las organizaciones políticas realicen un ejercicio de introspección y presenten propuestas más novedosas a la ciudadanía, además de involucrarse en aspectos prácticos que faciliten el voto, como colaborar en el proceso de cedulación y procurar que los recintos electorales estén cercanos a los votantes.

"Tenemos responsabilidad de hablar de los problemas de la ciudadanía", manifestó el legislador al referirse a la importancia de que los partidos vuelvan a conectar con las inquietudes cotidianas de la gente.

El estudio hace un llamado a partidos y sociedad civil a asumir cambios.

Para Leidy Blanco, de Participación Ciudadana, el estudio representa una radiografía "muy útil y también muy valiente" sobre las razones que subyacen a la abstención y aporta elementos que deben servir para enriquecer el debate nacional a dos años de los próximos comicios.

A su juicio, uno de los aspectos que más debe llamar la atención es que los ciudadanos siguen valorando la democracia, pero a la vez muestran desconfianza hacia los partidos y el sistema de representación. "Hay una desafección política que está alejando al votante de las urnas y no es apatía", afirmó Blanco, quien considera que parte de la población decide conscientemente no votar porque estima que las ofertas políticas no responden a sus expectativas ni contribuyen a mejorar su calidad de vida.

Blanco sostuvo además que las promesas incumplidas y el clientelismo han contribuido a deteriorar la confianza ciudadana, por lo que consideró que el momento debe asumirse como "un llamado de atención a la clase política dominicana para plantearse una nueva forma de hacer política".

Entiende también que la sociedad civil tiene responsabilidad en la formación de ciudadanos conscientes, pero además en dar seguimiento a los programas de gobierno y a las promesas formuladas durante las campañas, como mecanismo de veeduría social.

El politólogo Jesús Bueno atribuyó parte de ese distanciamiento a una gobernabilidad que considera alejada de las necesidades de la población, en particular de los sectores más vulnerables, situación que a su entender ha provocado desinterés tanto por los partidos como por sus candidatos. Agregó entre las causas los reiterados casos de corrupción conocidos durante distintos gobiernos.

Una valoración similar hizo el diputado del PRD, Ramón Raposo, quien cuestionó que muchas organizaciones hayan pasado de tener presencia permanente en las comunidades a convertirse en maquinarias que se reactivan próximo a comicios.