COMENDADOR: La Red Fronteriza Jano Siksé (RFJS) para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos denunció que nuevamente, la Dirección General de Migración de la República Dominicana, pone en peligro la vida de los migrantes haitianos repatriados hacia HaitÃ, pero también de los inspectores y los custodios del Ejército Nacional, cuando los transportan en autobuses en mal estado hasta los puestos fronterizos.
iza denuncia Migración pone en peligro a las persona
Informa la RFJS que uno de los autobuses que transportaban hacia la puerta fronteriza de Comendador a 109 personas, 99 hombres y 10 mujeres, más los agentes de migración que custodian a las personas que van a ser expulsadas se dañó antes de cruzar el puente de la entrada al municipio de Comendador.
“Una de estas guaguas que se encontraba en muy malas condiciones de mantenimiento tuvo una averÃa haciendo que todas las personas tuvieran que ir andando una distancia de cientos de metros desde allà hasta la fronteraâ€, expresa la Red Fronteriza Jano Siksé.
Estos episodios son una constante en los vehÃculos que realizan estas repatriaciones. “Recordemos el episodio del 12 de abril donde una guagua de migración que transportaba a 90 personas por la carretera Hatillo-Las charcas (Azua) quedó totalmente reducida a cenizas causando heridas y quemaduras leves entre los deportados y el personal de migración.
En estas condiciones de hacinamiento y falta de seguridad, es en las que varias veces por semana estos vehÃculos transportan a las personas que van a ser repatriadas, vulnerando la Dirección General de Migración todas las reglas de seguridad vial, el respeto a la vida y a la seguridad de los migrantes.
Hace mucho tiempo que desde la Red Fronteriza Jano Siksé venimos denunciando el proceder y las formas violatorias de los Derechos Humanos y que atentan contra la dignidad de los migrantes con las que las autoridades migratorias tratan a las personas en los procesos de expulsión.
Además de realizar repatriaciones colectivas, prohibidas por el derecho internacional, a ningún repatriado se le entrega una copia de su orden de expulsión, no se les asiste jurÃdicamente, no se les da ninguna información sobre su repatriación, se les hacina en el centro de retención por más de las 48 horas que prevé nuestra constitución, se les abandona a merced de los buscones y ladrones en las puertas fronterizas sin avisar a las autoridades consulares de su paÃs de origen para que les presten la atención médica o psicológica que precisen.