APUNTE.COM.DO.- Las constantes interrupciones del suministro eléctrico en República Dominicana representan una molestia para la mayoría de la población, pero para algunos comerciantes y técnicos se han convertido en una fuente de ingresos importante. La venta y reparación de inversores, plantas eléctricas y estabilizadores de voltaje prospera en medio de los apagones.

Un establecimiento del sector, consultado para este reportaje, indicó que en un solo día puede recibir hasta medio centenar de inversores dañados para su reparación. Los usuarios afectados, por su parte, deben desembolsar sumas considerables: 500 pesos por una reparación simple, 2,000 pesos por el mantenimiento de un inversor, hasta 19,000 pesos por baterías nuevas o incluso 14,000 dólares por una planta eléctrica.

Ruth Martínez, encargada de garantía y reparaciones de Suena Electrónica, explicó que cuando ocurren cortes de energía se incrementa la demanda tanto de compra como de reparación de estos equipos. Los modelos más solicitados son los inversores de 1.5 y 2.5 kilos, así como los híbridos y los de tecnología avanzada, incluyendo baterías libres de mantenimiento de litio o gel.

La experta señaló que las interrupciones eléctricas también disparan las reparaciones, ya que muchos usuarios mantienen sus inversores guardados durante largos períodos y solo los llevan al taller cuando comienzan los apagones. Los equipos que han permanecido sin uso pueden sufrir daños por humedad o requerir mantenimiento preventivo, además de las averías por variaciones de voltaje que afectan componentes y tarjetas electrónicas.

En cuanto a los costos, Martínez detalló que el precio de una reparación depende del daño. Por ejemplo, en un inversor de 1.5 kilos la intervención puede costar entre 4,000 y 4,500 pesos, mientras que una reparación menor oscila entre 2,500 y 2,800 pesos. Diariamente, el establecimiento puede recibir entre 50 y 60 inversores para evaluación o reparación.

Además de los inversores, la empresa también comercializa estabilizadores de voltaje para proteger los electrodomésticos ante las fluctuaciones eléctricas.

El impacto en los hogares

La otra cara de la inestabilidad eléctrica se refleja en las familias dominicanas. María Cuevas, residente en Corambar, Santo Domingo Este, vive con su familia de cinco miembros. En su sector, los apagones ocurren dos o tres veces por semana y pueden durar entre ocho y diez horas. Hace nueve años, la familia decidió adquirir un inversor y dos baterías para mitigar los efectos de los cortes.

Cuevas indicó que cada cuatro meses realiza mantenimiento al inversor. “La última vez tuve que gastar unos dos mil pesos porque a las baterías del inversor se les terminó el agua”, afirmó. El cambio de baterías más reciente le costó alrededor de 19,000 pesos.

El inversor no cubre todas sus necesidades energéticas: cuando no hay electricidad, solo pueden funcionar el módem de internet, algunos bombillos, abanicos y dos computadoras. En ocasiones, los apagones se extienden desde la mañana hasta la noche, agotando la energía almacenada. Además, las averías en el sector tardan hasta dos o tres días en ser reparadas por las empresas distribuidoras, lo que descarga aún más el equipo.

Maritza, otra afectada que reside en Santo Domingo Este, comentó que a veces debe pedir dinero prestado para pagar a un electricista del barrio que restablezca el servicio en su vivienda, ya que no posee inversor. “Lo menos que yo le doy son quinientos o seiscientos pesos. A veces son mil pesos, y mil quinientos pesos”, relató. La luz se va tres o cuatro veces por semana, desde las 9:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde. Además de la mano de obra, ha tenido que comprar materiales y accesorios para las reparaciones. Tras los apagones, algunos electrodomésticos resultaron dañados, como un abanico que tuvo que reemplazar.

Plantas eléctricas y técnicos a la orden

La demanda de plantas eléctricas también aumenta durante los apagones, según Cándido Quiroga San Miguel, gerente de la empresa San Miguel & Cia, S.R.L. Explicó que para una vivienda grande, una planta de entre 30 y 40 kilovatios puede costar entre 13,000 y 14,000 dólares. El mantenimiento de una planta para una vivienda regular se sitúa entre 7,000 y 10,000 pesos, dependiendo de los trabajos requeridos.

Los electricistas Elvin Suero y Freily Báez señalaron que reciben más llamadas durante las temporadas de cortes eléctricos. Suero afirmó que las averías más comunes son los cortocircuitos y que puede atender hasta seis clientes en un día, con precios variables que pueden llegar hasta los 4,500 pesos.