APUNTE.COM.DO.- Durante más de una década, el empresario venezolano Alejandro Betancourt estuvo bajo el escrutinio de una amplia investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo vinculaba con un supuesto esquema de lavado de dinero de gran escala. Las autoridades alegaban que el esquema incluía la malversación de fondos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
En los últimos meses, los fiscales federales con sede en Miami decidieron cerrar el caso contra Betancourt, luego de una orden emitida por la oficina de Todd Blanche, quien se desempeñaba como vicesecretario de Justicia en ese momento. La información fue confirmada por dos personas familiarizadas con el asunto.
Según esas fuentes, la medida fue parte de una estrategia impulsada por funcionarios de la Casa Blanca del presidente Donald Trump y por el secretario de Estado, Marco Rubio, con el objetivo de sumar a Betancourt como intermediario para concretar un nuevo acuerdo petrolero con el gobierno de Venezuela.





