APUNTE.COM.DO.- El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció este jueves en cadena nacional un conjunto de proyectos de ley y medidas para reforzar la soberanía del país sobre las Islas Malvinas, entre ellas la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y el endurecimiento de las sanciones a empresas extranjeras que operen en el territorio sin reconocer la soberanía argentina.
“Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto”, afirmó Milei al inicio de su mensaje, en el que estuvo acompañado por su gabinete de ministros. “Por eso, no alcanza con sostener nuestro reclamo: el Estado argentino tiene la obligación de utilizar todas las herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales disponibles para defender nuestra soberanía y nuestros recursos”, agregó.
En su discurso, el jefe de Estado cuestionó el proyecto británico Sea Lion, que contempla la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina. “El proyecto Sea Lion implica algo especialmente grave que no había sucedido nunca: la extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos”, advirtió. “Si no actuamos, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”.
El mandatario detalló los alcances del decreto reglamentario dictado hoy, que incluye tres puntos: instruir a los organismos del Estado a enviar a la Cancillería la información sobre incumplimientos legales para impulsar sanciones; reglar el procedimiento para una mayor coordinación y celeridad; e incorporar declaraciones juradas en trámites hidrocarburíferos y en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) para asegurar el cumplimiento de la ley.
En ese marco, Milei señaló que la Ley N° 26.659, que sanciona a quienes no reconocen la soberanía argentina, será modificada para “mejorar las herramientas que nos otorga actualmente, endurecer sus sanciones y ampliar su alcance para extender ciertas consecuencias, tanto penales como administrativas, a las empresas que presten servicios a aquellos que realizan explotaciones hidrocarburíferas”.
El presidente también anunció el envío al Congreso de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que además de modificar la ley mencionada creará un Consejo de Seguridad Nacional para definir la política de seguridad y coordinar la defensa de la soberanía y la recuperación de las islas. “Esto permitirá una estrategia coordinada en la defensa de la soberanía y del territorio nacional”, explicó.
“También establecerá un régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco de protección aeroespacial y marítima, para profundizar la protección ante posibles ataques de todo tipo a la integridad territorial de nuestro país”, añadió.
En cuanto a la base naval, Milei adelantó que el Gobierno ampliará los recursos del Ministerio de Defensa para construir una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego e incrementar las capacidades en telecomunicaciones. “La Base permitirá convertir a la Argentina en un polo logístico central del Atlántico Sur y fortalecer nuestra proyección geopolítica en una región estratégica para el futuro del país”, dijo.
El presidente insistió en que la causa Malvinas trasciende a su gobierno: “Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político. Es una causa nacional”. Y añadió: “Defender nuestra soberanía requiere pensar en las próximas generaciones y no solamente en la próxima elección”.
Durante su alocución, Milei también se refirió a la necesidad de que “Defensa, Seguridad, Inteligencia, Cancillería y Economía actúen de manera coordinada”. “Una Argentina próspera, políticamente relevante y militarmente respetable está en mejores condiciones de defender su territorio, sus recursos y su soberanía”, subrayó.
El tema de las Malvinas volvió a la agenda el 31 de agosto, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue consultado en la Oficina Oval sobre una eventual revisión de la neutralidad estadounidense en la disputa. Trump respondió que revisa todas las posiciones, en un contexto de presiones de Washington a Londres para que aumente su inversión en defensa.