APUNTE.COM.DO.- Los buques de guerra chinos que navegan cada vez más cerca de la isla japonesa de Amami-Oshima pusieron en alerta a las autoridades de Japón, en un contexto que los propios funcionarios nipones describen como el entorno de seguridad más severo desde la Segunda Guerra Mundial, según una investigación publicada por el diario estadounidense The Wall Street Journal.

La vigilancia japonesa detectó al menos diez pasos de destructores chinos por el estrecho que une el mar de China Oriental con el océano Pacífico, en las proximidades de esa isla, en lo que va de este año. La cifra contrasta con los cero cruces registrados en 2025 y se acerca ya a los 15 contabilizados en 2024.

“Es una provocación, seguro”, declaró al WSJ Takuya Matsuda, especialista en seguridad internacional de la Universidad Aoyama Gakuin, en Tokio.

Naruhito Kamada, alcalde de la ciudad de Setouchi y ex luchador de sumo, dijo al diario que la situación le genera un fuerte temor a que ocurra una colisión en ese angosto canal. “Siento una sensación de crisis”, manifestó. Kamada trabaja junto a otros funcionarios locales en un plan de evacuación para los 60.000 habitantes de la isla, por si llegara a ser necesario.

Según expertos navales consultados por el WSJ, la Armada china utiliza ese paso —de apenas 11 kilómetros de ancho debido a peligrosos bajíos, mucho más estrecho que otros del archipiélago japonés como el de Miyako, que supera los 240 kilómetros— para estudiar una zona donde eventualmente podría enfrentar combate.

El canal forma parte de la llamada Primera Cadena de Islas, la barrera que Estados Unidos y China consideran clave para contener la expansión naval china hacia el Pacífico. Los buques comerciales y petroleros suelen evitar esa ruta, lo que hace más visible el paso reiterado de destructores militares.

Amami-Oshima, conocida hoy por sus manglares y arrecifes de coral, conserva antiguas bases desde donde se lanzaron ataques con lanchas suicidas durante la Segunda Guerra Mundial. La isla fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2021 por su biodiversidad, con tortugas y peces globo, y cultivos de maracuyá, granada y mandarina. Pero su paisaje también conserva ruinas de fortalezas y depósitos de municiones del siglo XIX, de la época en que Japón combatía contra China y Rusia; en una isla vecina aún se ven bases en desuso desde donde se lanzaron ataques con lanchas suicidas shinyo contra fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos ocupó Amami-Oshima al finalizar el conflicto y la devolvió al control japonés recién en 1953.

Esa historia dejó una fuerte tradición pacifista entre los habitantes, quienes sienten haber sido abandonados en el pasado por un liderazgo militar lejano, un sentimiento que el WSJ describe como igual de fuerte en otras islas del sudoeste japonés, como Okinawa, Ishigaki y Yonaguni. “La expansión militar inevitablemente lleva a una carrera armamentista”, dijo al diario Masayuki Seki, ingeniero eléctrico jubilado que trabajó treinta años para el gobierno local y que suele llevar consigo un ejemplar de bolsillo de la Constitución pacifista de Japón. Seki se opone a la presencia de las Fuerzas de Autodefensa en la isla, donde el Ejército mantiene hoy dos bases con unos 600 efectivos, incluida una unidad de misiles contra buques y aviones, y una base naval que se está ampliando para recibir buques de mayor porte y funcionar como centro logístico.

No todos los isleños comparten la misma mirada. Keiichiro Tabata, dueño de un pequeño hotel familiar en Amami City que empezó hace treinta años como tienda de artículos de pesca, dijo al WSJ que la presencia de las bases militares alivia la ansiedad local: “Si hay una contingencia por Taiwán, Amami inevitablemente se vería envuelta”, sostuvo. Pese a las tensiones con Beijing, Tabata dijo seguir recibiendo con gusto a los turistas chinos que visitan su hotel desde hace años, aunque no sin sobresaltos: el año pasado, tres ciudadanos chinos alojados allí fueron multados y deportados después de que el personal escuchara ruidos extraños en sus valijas y la policía encontrara más de 5.000 cangrejos vivos de una especie protegida nativa de la isla, muy codiciada por coleccionistas y que puede llegar a venderse por el equivalente a 125 dólares el ejemplar más grande.

El contexto detrás de la tensión es amplio: China avanza sobre el Pacífico occidental, Corea del Norte desarrolla misiles de corto alcance con capacidad nuclear táctica apuntados a Japón, y Rusia realiza ejercicios con misiles cerca de las islas Kuriles del sur, en disputa entre ambos países. A eso se suma la fricción con la alianza estadounidense, luego de que el presidente Donald Trump cuestionara el aporte de Japón a su propia defensa y sembrara dudas sobre si Washington acudiría en su ayuda ante un conflicto por Taiwán.

Este combo llevó a la primera ministra Sanae Takaichi a impulsar el mayor rearme japonés en años ante la creciente presión naval de China.Isla Amami-Oshima, en Japón (Turismo Japón).