APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO. El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Luis Henry Molina, señaló que el 40% del presupuesto del Poder Judicial se consume en procesos penales, por lo que consideró impostergable promover las soluciones alternativas mediante acuerdos procesales. A su juicio, esto permitiría recortar de forma considerable el gasto y descongestionar los tribunales.

Molina sostuvo que la clave para optimizar los recursos está en la eficiencia operativa y en el aprovechamiento de las herramientas digitales. Agregó que agilizar las jurisdicciones inmobiliaria, civil, laboral y de familia tendría un efecto directo en la seguridad jurídica y favorecería un incremento de los ingresos que recibe el Estado.

Durante su participación en el almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, el magistrado se refirió a la demora de los procesos y apuntó que, para acelerar los casos penales, existe un camino claro: los acuerdos. “En la medida en que la justicia dominicana no entienda, como entienden en los Estados Unidos o en todos los países con este tipo de sistemas, que los casos tienen que resolverse por acuerdo y que solo debe ir a juicio un 5% o un 10%, no habrá realmente una justicia al día que garantice de manera oportuna los derechos de las personas”, enfatizó.

Sobre el funcionamiento de la máxima instancia, el también presidente del Consejo del Poder Judicial informó que el Pleno de la SCJ solo tiene 122 casos en trámite, los cuales se resuelven dentro de los plazos legales, por lo que descartó que exista mora en ese órgano.

En cuanto a la independencia de los fiscales, Molina insistió en la neutralidad del Poder Judicial y aseguró que los jueces actúan como terceros imparciales que deciden con base en los planteamientos del Ministerio Público y de la Defensa Pública.

El titular de la SCJ también planteó la conveniencia de unificar las normas del sector en una sola Ley Orgánica del Poder Judicial, que aborde temas estructurales como la redistribución territorial. Hoy el país está dividido en once departamentos judiciales que fueron creados sin otro criterio que la cercanía geográfica, lo que considera innecesario en la era digital.

A propósito de eso, propuso replantear la organización en cinco grandes regiones judiciales respaldadas por Cortes de Apelación regionales. “Eso que digo tan rápido, desde que lo planteemos y se haga noticia, va a tener el rechazo de mucha gente, porque implica cambiar lo que existe. Cada vez que se cambia algo, se solucionan problemas, pero se crean otras expectativas”, expresó.

Asimismo, observó que la justicia está fuertemente intermediada por abogados y el Ministerio Público, por lo que se deben habilitar vías alternas que eviten acudir a un tribunal. Destacó el papel de las Casas de Justicia y sugirió ampliar mecanismos horizontales, con trabajadores sociales o mediadores, para resolver disputas por manutención, asuntos de familia o conflictos entre vecinos mediante la justicia restaurativa.

En otro punto, ponderó el avance de la digitalización en demarcaciones como Santiago, donde el 68% de los abogados ya realiza trámites de forma remota, sin tener que presentarse en los palacios de justicia.

Molina recordó que al asumir en 2019 encontró tres limitaciones críticas: la falta de digitalización, que implicó pasar de un sistema analógico a una plataforma tecnológica con depósitos de documentos y firmas digitales a distancia; la mora en la SCJ, que obligó a eliminar expedientes rezagados de más de 20 años, y la necesidad de seguimiento en tiempo real, que se resolvió con una herramienta digital para que abogados y ciudadanos consulten el estado de sus expedientes mediante un código.

También se refirió a la aplicación del modelo de gestión en la Ciudad Judicial de Santo Domingo Este y a las mejoras que faltan en Santo Domingo Oeste, donde, dijo, queda mucho por hacer.

Entre las asignaturas pendientes, mencionó fomentar los acuerdos, reducir los juicios penales y aminorar las demoras en zonas de alto desarrollo turístico y comercial, donde el área inmobiliaria ha crecido más de un 30%.