APUNTE.COM.DO.- SANTIAGO.- Varias avenidas y carreteras de la provincia de Santiago figuran entre los puntos más peligrosos por la alta incidencia de accidentes de tránsito. Las autoridades han intensificado las labores de prevención y vigilancia para reducir los siniestros y fomentar una mayor responsabilidad entre los conductores.

El coronel Freddy Peralta Naranjo, de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) en la Regional-Santiago, indicó que las zonas con más accidentes incluyen la avenida Joaquín Balaguer, el cruce de Quinigua, el retorno de Estancia del Yaque, las circunvalaciones Norte y Sur, la avenida Hispanoamericana, Cienfuegos, Jacagua, la avenida Antonio Guzmán y la carretera La Charca.

Peralta Naranjo explicó que la Digesett concentra sus esfuerzos en estos puntos y planea reforzar la presencia de agentes para prevenir accidentes y mejorar la seguridad vial.

El oficial señaló que las colisiones entre motocicletas y vehículos de cuatro ruedas son las más frecuentes. También expresó preocupación por conductores que usan el teléfono celular mientras manejan, consumen alcohol o no usan casco protector.

Hizo un llamado a los ciudadanos a asumir mayor responsabilidad en las vías para reducir los accidentes que han dejado muertos y heridos en los últimos meses.

“Nosotros estamos para salvar vidas, no para fiscalizar”, afirmó Peralta Naranjo, indicando que las multas buscan corregir conductas de riesgo.

El crecimiento del parque vehicular en Santiago agrava la situación. Según el informe de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) de 2025, Santiago concentra el 10.1% de los automóviles del país, el 6.4% de los autobuses, el 12.1% de los jeeps y el 6.9% de las motocicletas. La provincia cuenta con unos 555,413 vehículos, lo que ejerce presión sobre la infraestructura vial.

Juan Marte, dirigente de la Confederación Nacional de Trabajadores del Transporte (CNTT), criticó la organización del tránsito en Santiago, señalando problemas como semáforos que no funcionan bien, falta de planificación y ausencia de gestión efectiva de la movilidad.

Marte estimó que en Santiago circulan unos 400,000 vehículos privados, 12,000 del transporte público y entre 30,000 y 35,000 motocicletas, lo que es una fuerte presión para una ciudad con calles estrechas.

“Aquí no hay autoridad de tránsito porque el Departamento Técnico de Tránsito y Transporte en la ciudad de Santiago es un departamento que no es operativo”, sostuvo.

El presidente de la CNTT reclamó mayor participación de las autoridades en la organización, regulación y planificación del tránsito, y no solo en la fiscalización.

Para reducir los accidentes se necesitan más vigilancia en los puntos críticos, pero también mejorar la organización de la movilidad. Cumplir las normas, usar casco y evitar conducir bajo los efectos del alcohol o usando el celular son medidas clave.

Mejorar la infraestructura, el funcionamiento de los semáforos y la planificación son elementos que podrían reducir los accidentes en Santiago.