APUNTE.COM.DO.- Con cuatro décadas de trayectoria artística, Rafael Díaz Ulloa, conocido en los escenarios como Raffy Díaz, se ha consolidado como una de las voces versátiles del merengue dominicano, género al que ha aportado talento, experiencia y una propuesta capaz de transitar entre la tradición y las nuevas tendencias.
Nacido en Santiago de los Caballeros, hijo de Lidia Luz Ulloa y Rafael Díaz, Raffy Díaz pasó su niñez y adolescencia en Guananico, Puerto Plata, municipio que considera parte fundamental de su identidad y que ha llevado consigo a lo largo de su carrera.
Precisamente, su permanente identificación con esa comunidad ha hecho que sea conocido cariñosamente por muchos como “Guananico”, un sobrenombre que el artista lleva con orgullo y que también ha incorporado a sus presentaciones y proyectos audiovisuales.
Los primeros pasos
Su acercamiento a la música comenzó desde temprana edad en la Rondalla Monseñor Romero, donde inició su formación artística y desarrolló las bases de una carrera que posteriormente lo llevaría a compartir escenarios con importantes figuras y agrupaciones de la música dominicana.
Su debut profesional se produjo con la orquesta de Koki Acosta, en una presentación realizada en el emblemático escenario de Altos de Chavón, donde interpretó el tema “Es un ángel”.
La canción logró una rápida difusión en la radio y las discotecas dominicanas, marcando el inicio de una carrera caracterizada por la participación en importantes proyectos musicales.
Posteriormente se integró a la orquesta de Henry Hierro, con la que volvió a alcanzar notoriedad gracias al tema “Ahí”, cuyo estribillo contribuyó a que el público lo identificara con el sobrenombre de “Marucha”.
Su recorrido continuó por agrupaciones y proyectos de reconocida trayectoria, entre ellos las orquestas vinculadas a Alex Bueno y Carlos David, dentro de la Orquesta Liberación, además de Richie Ricardo y El Zafiro.
Estas experiencias contribuyeron a ampliar su formación y a consolidarlo como un intérprete capaz de desenvolverse en diferentes estilos dentro del merengue de orquesta.
Experiencia con Wilfrido Vargas y La Cocoband
Otro capítulo importante de su trayectoria fue su incorporación a la orquesta internacional de Wilfrido Vargas, una de las agrupaciones fundamentales en la expansión del merengue dominicano.
Durante la década de los noventa pasó a formar parte de La Cocoband, agrupación con la que participó en una etapa de gran popularidad y éxitos musicales.
En ese período interpretó temas como “A usted lo votan”, “La compota”, “Pa' lo coquito”, “Pal cacu” y “Salsa con coco”, canciones que contribuyeron a fortalecer su presencia en el panorama artístico nacional e internacional.
Rokabanda y consolidación como líder
Su carrera tomó un nuevo impulso cuando fue convocado por Kinito Méndez para asumir el liderazgo de Rokabanda, luego de la salida de este último.
El desafío representaba mantener la vigencia de una agrupación con una importante presencia en el mercado musical dominicano. Díaz asumió el reto y logró posicionar nuevamente a Rokabanda con canciones que alcanzaron gran aceptación, entre ellas “Donde quiera me caso”, “Me muero chin a chin” y “Corio”.
“Donde quiera me caso” obtuvo una nominación a los Premios Casandra en las categorías de Orquesta del Año, Merengue del Año y Video Clip del Año, resultando ganador en esta última categoría.
A lo largo de su carrera también formó parte de las agrupaciones de Toño Rosario y el Conjunto Quisqueya, ampliando todavía más su experiencia dentro de la música popular dominicana.
Versatilidad musical
Raffy Díaz se define por su capacidad para interpretar distintos géneros. Además del merengue de orquesta y el merengue típico, ha incursionado en baladas, boleros y bachata, demostrando una versatilidad que le ha permitido mantenerse activo durante varias generaciones.
Entre sus interpretaciones de mayor aceptación figuran “Flor Dormida” y “Nada”, temas que contribuyeron a fortalecer su conexión con el público.
Durante siete años formó parte de José El Calvo y su Artillería, agrupación que obtuvo cinco Premios Casandra como Agrupación Típica del Año. En esa etapa se consolidó como una de las figuras principales del proyecto y logró especial reconocimiento con temas como “Melao” y “Nada”.
Proyecto independiente
Luego de acumular una amplia experiencia junto a diferentes agrupaciones, hace aproximadamente 15 años decidió emprender su proyecto musical independiente, con una propuesta que combina el merengue típico derecho, moderno y orquestado.
Desde entonces ha trabajado tanto temas inéditos como nuevas versiones de canciones conocidas, procurando mantener vigente su identidad artística sin apartarse de las raíces de la música dominicana.
En su etapa más reciente presentó “La Mala”, con letras de Henry Ulloa, arreglos de Deivit Landestoy y mezcla y masterización de Angelo Vargas. La producción audiovisual estuvo a cargo de Pakistanio HD, contó con la participación de la actriz y comunicadora Brenda Sánchez y fue distribuida por La Oreja Media Group.
Posteriormente lanzó “La Mitad”, cuyo audiovisual fue grabado en Estados Unidos.
Un artista que reivindica sus raíces
En su producción más reciente, Díaz ha incursionado nuevamente en la bachata con “Pura Bachata”, un homenaje a los pioneros de este género dominicano, y “Se Me Fue”.
Ambos audiovisuales fueron grabados en Guananico, comunidad que continúa ocupando un lugar especial en su carrera y en su identidad personal y artística.
La decisión de llevar sus producciones hasta su pueblo natal constituye también una manera de reivindicar sus raíces y rendir homenaje a la historia de la música dominicana, especialmente a la bachata, género que ha alcanzado reconocimiento internacional.
Con 40 años de trayectoria, Raffy Díaz mantiene una carrera caracterizada por la adaptación a diferentes épocas y estilos, pero con un elemento constante: su compromiso con la música dominicana y la defensa de sus raíces.
Desde sus primeros pasos en una rondalla hasta sus actuales proyectos independientes, el artista ha construido una trayectoria que lo vincula con distintas generaciones del merengue y que lo mantiene activo en los escenarios y en las nuevas plataformas de difusión musical.