APUNTE.COM.DO.- Desde el pasado 15 de julio, dos pescadores de la comunidad de Buen Hombre, en Monte Cristi, se encuentran desaparecidos tras salir a pescar en alta mar. Se trata de Delson López y José Dionicio Cabrera Ventura, conocido como Piyayo, quienes partieron ese día con la intención de regresar pronto, pero hasta ahora no se ha hallado ninguna pista de su paradero.
Han transcurrido 45 días desde que ambos fueron vistos por última vez, y sus familiares no pierden la esperanza de encontrarlos con vida. A pesar de las labores de búsqueda realizadas por las autoridades y por pescadores de la zona, no se ha encontrado ningún indicio.
Ana Iris Rosario, esposa de Delson con 18 años de matrimonio, relató que a las 5:00 de la tarde de ese día comenzó a preocuparse al notar que su esposo no llegaba, ya que solía regresar entre las 5:00 y 6:00 p. m. “Cuando dieron las 5:00, yo le dije a mi hija de 15: ‘Pero tu papá no ha venido’, y llamamos a su mamá, que trabaja en la playa; me dijo que tampoco lo había visto. Entonces comenzamos a llamarlo a su celular y no contestaba”, explicó.
Ante esta situación, la familia alertó a las autoridades, quienes al día siguiente organizaron un operativo de búsqueda marítimo y aéreo. Sin embargo, los esfuerzos se suspendieron apenas un día después. “Ellos mandaron un avión o helicóptero, y estuvieron buscando, pero no encontraron rastros. Eso fue el jueves 16. Al otro día ya yo no supe porque ellos dijeron que iban a volver a buscar, pero yo no vi nada”, señaló Rosario.
Los propios pescadores de Buen Hombre se organizaron en grupos de seis a ocho embarcaciones y durante aproximadamente una semana y media recorrieron distintas rutas, incluyendo hacia Haití, Cuba y otras islas, pero no hallaron ni siquiera las sandalias de los desaparecidos.
Vielka Andújar, esposa de Piyayo, mencionó que han hecho gestiones a través de consulados, pero ningún registro indica que estén detenidos en las islas donde pudieron haber llegado tras un naufragio.
Ambos pescadores, de 33 y 34 años, se dedicaban a la pesca como pasatiempo, ya que tenían otras fuentes de ingresos: López se dedicaba a hacer parrilladas y viajes a Cayo Arena, mientras que Cabrera Ventura vendía puertas y ventanas.
Delson dejó tres hijos: una adolescente de 15 años, un niño de 4 y una niña de 3. Su esposa cuenta: “Ellos preguntan por su papá a cada rato. Son pequeños, pero a cada rato dicen mami, ¿y papi? y yo ni sé qué decirles”. La hija mayor, aunque fuerte, está sufriendo mucho. “Yo le pido a Dios que aparezca, que lo cuide y lo proteja donde quiera que esté y lo traiga con bien y con su familia”, agregó.
Por su parte, Piyayo dejó a su esposa y un bebé de cuatro meses. Vielka Andújar expresó que este tiempo ha sido muy difícil: “sin dormir, sin comer. Él me dijo yo vengo de una vez, y nunca volvió”. Asegura que las autoridades dominicanas no han realizado las labores de búsqueda correspondientes, y que la mayor parte de los trabajos los han hecho por cuenta propia junto a los pescadores de la comunidad.
El pescador Francisco Silvestre, con más de 54 años de experiencia, explicó que las condiciones en playa Buen Hombre pueden variar drásticamente según el viento y el oleaje, lo que representa un riesgo para embarcaciones pequeñas. “Hay tiempo bueno y hay tiempo malo. Hay veces que el oleaje está en dos y tres pies, pero hay veces que está en diez. Cualquier embarcación frágil puede tener problemas, y más si el motor se le daña”, señaló.
Silvestre añadió que una avería en alta mar puede dejar una embarcación a la deriva, siendo arrastrada por corrientes y vientos hacia Haití o Cuba. “A veces uno sale a pescar con el motor trabajando y allá, cuando llega, se le daña. Ya queda a la deriva, para donde la corriente lo tire y el viento. Puede ser para tierra, pero también puede ser para fuera”.
En cuanto a los desaparecidos, Silvestre considera que las condiciones de ese día pudieron alejarlos de la costa. “Ese mismo día que ellos andaban pescando, la mar no estaba muy buena. Parece que el viento no estaba desde el norte, estaba de tierra y los tiraba para fuera; por eso se ha dificultado encontrarlos”, sostuvo.
El pescador recordó que anteriormente se han registrado averías en Buen Hombre, pero los pescadores fueron rescatados, incluso él vivió esa experiencia personalmente. Sin embargo, nunca había ocurrido una desaparición sin dejar rastro. “Aquí no había sucedido ese caso de perder un pescador sin dar razón. Siempre puede haber una señal, un tanque, ropa, cualquier cosa que salga del bote. Entonces no ha salido nada; de esa gente no se ha hallado nada”, expresó.
Las familias de Delson y Piyayo continúan esperándolos con la certeza de que volverán con vida, mientras las autoridades no han ofrecido información actualizada sobre el caso.
