APUNTE.COM.DO.- El breakdance tuvo su debut y despedida en los Juegos Olímpicos de París 2024. En la rama masculina, el canadiense Phil Wizard se llevó la medalla de oro, mientras que la japonesa Ami Yuasa destacó en la femenina. Sin embargo, la atención del mundo se centró en la australiana Rachael Gunn, cuya actuación sin puntos generó una ola de críticas y cuestionamientos sobre su clasificación, hasta que anunció su retiro a fines de ese año.
Ahora, la bailarina conocida como Raygun ofreció una entrevista a CNN, citada por The Guardian, en la que relató cómo vivió la viralización durante los Juegos: “Cuando me hice viral, fue surrealista. Me sentía con un nudo en el estómago, con una sensación de angustia. Solo pensaba: ‘Seguramente esto no está pasando de verdad. Seguramente es un sueño extraño y egocéntrico en el que creo que mi cara está por todo el mundo’. Fue una experiencia muy rara”.
La mujer de 38 años contó que en 2024 solo había visto fragmentos de su participación, pero recientemente, a pocos días del estreno del documental “Raygun, la breakdancer viral” en Netflix, la vio completa y cambió su percepción: “No recuerdo por qué, pero terminé viéndola y pensé: ‘¡Ah, no es tan malo como creía!’”.
La académica de Sídney destacó la importancia de cuidar su salud mental en este proceso: “Me he dado distancia, tiempo y espacio para procesar todo lo que ha pasado. Me he centrado mucho en mi salud mental y siento que estoy en un buen momento para contar mi versión de los hechos”. También se refirió a la desinformación: “Hubo mucha desinformación, teorías conspirativas y especulaciones. Hubo mucho ruido, y creo que es importante esperar a que se calme la situación”.
En cuanto a las semanas posteriores al torneo, Gunn confesó: “Intenté varias cosas para mejorar mi salud mental. Probé la atención plena y la meditación, pero no me gustaron nada. Estaba constantemente pensando: ‘Me siento fatal y siento que el mundo se me viene encima’. Así que las cosas que me ayudaban a desconectar me hacían sentir mejor. Pero me costó mucho volver a bailar. No volví al gimnasio durante un tiempo porque me preocupaba que la gente me reconociera”.
La bailarina reflexionó sobre el control de la situación: “Creo que se trataba de darme cuenta de lo que podía y no podía controlar. En realidad, lo único que podía controlar era mi propia reacción. No puedo controlar lo que la gente piensa o dice de mí, pero sí puedo controlar lo que hago, lo que pienso y lo que digo. Y me ha costado mucho llegar hasta aquí, pero el esfuerzo ha valido la pena porque hoy puedo decir que puedes salir ahí fuera y ser tú mismo. Que la gente te critique no significa que debas tener miedo de ser tú mismo”.
Rachael Gunn pidió no darle demasiada importancia a los ataques en redes: “Creo que le damos demasiada importancia a las reacciones en línea. Pero lo que sucede en internet no es el mundo real. Me destrozan absolutamente en internet, pero en persona la respuesta es muy diferente. Es una experiencia completamente distinta. Tal vez deberíamos ver como una medalla de honor convertirse en viral, porque significa que realmente hiciste algo interesante”.
La australiana aseguró que su paso por París ya es parte de su pasado: “París ahora es solo una parte de mi historia. Para mí, se trata más de aceptar radicalmente todo lo que ha pasado y simplemente avanzar paso a paso”.
El origen de la polémica fue su peculiar coreografía en el debut del breakdance en unos Juegos Olímpicos. Gunn realizó movimientos poco convencionales, como un salto de canguro en honor a Australia, y priorizó la creatividad sobre las acrobacias de alto impacto de sus rivales. Esto llamó la atención en redes sociales, pero los jueces le dieron una victoria contundente a su contrincante estadounidense Logan Edra, conocida como Logistx, por 18-0.
La repercusión llevó a la atleta a denunciar los ataques en línea contra ella y su círculo íntimo. En agosto de 2024, durante sus vacaciones, expresó: “Sólo quiero empezar dando las gracias a todas las personas que me han apoyado. Realmente aprecio la positividad, y me alegro de haber sido capaz de traer un poco de alegría a sus vidas. Eso es lo que esperaba. No me di cuenta de que eso también abriría la puerta a tanto odio que, francamente, ha sido bastante devastador”.
Las críticas también apuntaron a sus habilidades, como la de un usuario que se preguntó cómo podía ser la mejor breaker de Australia. La especialista Leah Clark declaró a ABC Hack: “He sido amiga de Rachael y he competido contra ella durante muchos años. Me sentí muy orgullosa de verla salir. La actuación… Me sorprendió un poco lo que vi, para ser totalmente sincera”.