APUNTE.COM.DO.- La preparación de una atleta de élite como Marileidy Paulino implica un trabajo que se extiende prácticamente durante todo el año, con jornadas de hasta seis o siete horas diarias, campamentos internacionales y una planificación por etapas para llegar en condiciones óptimas a competencias que, sumadas, apenas representan unos minutos sobre la pista.
Según una publicación del periódico El Día, hasta el 24 de agosto la campeona dominicana había disputado más de ocho carreras individuales en los 400 metros durante 2026, cuyos tiempos sumaban 9 minutos y 23.39 segundos. Al añadir su parcial de 48.51 segundos en el relevo mixto 4×400 de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, el tiempo verificable de competencia ascendía a 10 minutos y 11.90 segundos.
Esta cifra refleja el contraste del atletismo de alto rendimiento: meses de preparación física, viajes, alimentación controlada y recuperación para competir durante segundos en cada aparición.
Yaseen Pérez, entrenador de Marileidy Paulino, explicó que el trabajo se divide en tres grandes momentos: preparación general, preparación especial y etapa competitiva. La primera fase puede durar entre dos y tres meses, aunque en el caso de Paulino suele rondar los dos meses o dos meses y medio, dependiendo de la estructura de la temporada.
En ese período predominan los trabajos generales y de larga duración. “Nos vamos de tres horas, cuatro horas en la mañana y dos horas y media, tres horas en la tarde”, detalló Pérez. Esto significa que una jornada puede superar las seis horas de trabajo repartidas entre la mañana y la tarde.
En esta etapa se busca construir la base física necesaria para soportar posteriormente los entrenamientos específicos y las exigencias competitivas.
Después comienza la preparación especial, un período que Pérez sitúa entre tres y cuatro meses. Es entonces cuando el equipo incorpora campamentos destinados a desarrollar capacidades específicas y comienza a trasladarse fuera de República Dominicana para encontrar mejores condiciones de entrenamiento. Entre esos trabajos figuran los campamentos de altura, que pueden durar alrededor de 21 días, seguidos por períodos de 17 a 20 días a nivel del mar.
“Buscamos los mejores lugares donde podamos trabajar las pistas. Estamos hablando de uno o dos meses de campamento fuera del país, en las mejores condiciones”, indicó Pérez. El proceso obliga a Paulino y a su equipo a pasar largos períodos alejados de República Dominicana antes incluso de comenzar la fase más intensa del calendario.
La etapa competitiva puede extenderse otros cinco o seis meses. Durante ese período, Europa se convierte en la principal base de operaciones debido a que allí se concentran muchas de las competencias internacionales de mayor nivel. Pérez explicó que España suele utilizarse como punto estratégico por las facilidades para desplazarse hacia las diferentes ciudades donde se celebran las pruebas.
“Buscamos el mejor lugar donde podamos movernos a lugares competitivos. España es el mejor lugar para ir a Europa y de ahí vamos viendo los lugares donde vamos para obtener el mejor resultado y la mejor forma competitiva”, sostuvo. El entrenador señaló que el equipo también utiliza competencias en Estados Unidos, Latinoamérica y Sudamérica, aunque en el caso de Paulino son menos frecuentes debido al nivel competitivo.
La publicación de El Día muestra que Paulino abrió su temporada oficial el 28 de marzo compitiendo por primera vez en los 800 metros, prueba que ganó con tiempo de 2:04.79 y que fue utilizada como parte de su preparación de resistencia. Más adelante corrió los 200 metros antes de debutar oficialmente en su especialidad, los 400 metros, el 7 de junio en Moscú, donde ganó con 49,89 segundos.
Posteriormente llegaron actuaciones de 48.91 en Doha, 48.48 en París, 48.67 en Mónaco y 48.97 en Londres. Solo esas cuatro pruebas de la Liga Diamante representaron poco más de tres minutos de competencia acumulada.
En Santo Domingo 2026 se agregaron otras actuaciones, incluyendo el relevo mixto 4×400 y las rondas de los 400 metros femeninos, donde terminó conquistando la medalla de oro con 48.94 segundos y récord de los Juegos.
Lo que el público observa son segundos, pero lo que ocurre antes incluye meses de preparación general, campamentos de altura, trabajo a nivel del mar, dobles sesiones de entrenamiento y largas estadías fuera del país. Para Pérez, esa planificación es indispensable para colocar a Paulino en condiciones de competir frente a los mejores atletas del mundo.