APUNTE.COM.DO- REDACCION SALUD.- La actividad física durante la adultez mayor no tiene que ser intensa ni prolongada para generar beneficios. El entrenador español Rafael Hidalgo sostiene que las personas mayores de 70 años pueden obtener efectos positivos para su salud con una caminata diaria de apenas 20 minutos.
“Si una persona de más de 70 años camina 20 minutos al día, ya se obtienen beneficios”, afirmó Hidalgo, quien cuestiona la idea de que sea indispensable alcanzar los tradicionales 10.000 pasos diarios para mantenerse saludable.
Según el especialista, caminar entre 20 y 30 minutos al día puede favorecer la salud cardiovascular, la movilidad y el bienestar general. Con el tiempo, y dependiendo de las condiciones físicas de cada persona, la duración puede aumentarse progresivamente hasta 40 o 60 minutos.
Hidalgo recomienda no convertir el ejercicio en una prueba de resistencia. Si aparece cansancio, es preferible realizar pequeñas pausas y continuar posteriormente, manteniendo una marcha cómoda y una buena técnica.
La regularidad también es fundamental. El entrenador propone realizar actividad física entre cuatro y seis días por semana, ya que mantener un movimiento moderado de manera constante puede resultar más beneficioso que realizar esfuerzos intensos de forma ocasional.
Además de caminar, las personas mayores deberían incorporar ejercicios destinados a fortalecer los músculos y mejorar el equilibrio. Estas actividades contribuyen a conservar la autonomía y reducir el riesgo de caídas.
Las recomendaciones coinciden en buena medida con las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aconseja a los adultos mayores combinar actividad aeróbica con ejercicios de fuerza y equilibrio, adaptados siempre a sus capacidades.
La actividad física habitual también puede contribuir a mejorar el estado de ánimo, el sueño y la función cognitiva, además de favorecer una mejor calidad de vida.
Antes de comenzar una rutina de ejercicios, especialmente después de los 70 años o cuando existen enfermedades o factores de riesgo, es recomendable consultar con un profesional de la salud para determinar qué tipo e intensidad de actividad son adecuados.
La principal enseñanza de Hidalgo es sencilla: no es necesario alcanzar una cifra determinada de pasos para comenzar a beneficiarse del ejercicio; lo importante es mantenerse activo y hacerlo con regularidad y de acuerdo con las propias condiciones físicas.