APUNTE.COM.DO.- NUEVA YORK.- La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, promulgó este martes una ley estatal que prohíbe la cooperación entre los cuerpos policiales locales y el Servicio de Inmigración (ICE) en casos migratorios civiles, con el objetivo de evitar que los agentes sean utilizados por la administración de Donald Trump para alcanzar sus metas de deportación.
La gobernadora demócrata señaló que con la entrada en vigor de la legislación 'Policía local, crímenes locales', el ICE no podrá valerse de la policía local para ejecutar la 'agresiva agenda migratoria' de Trump. A partir de ahora, los cuerpos locales solo asistirán a la agencia federal 'si un delito real se ha cometido', algo que tanto ella como varios jefes policiales afirmaron que era la práctica habitual hasta hace poco.
Hochul argumentó que la policía local debe tener libertad para 'responder a casos en los que una persona rompe la ley, no para ir a una escuela, una iglesia o un Home Depot y ayudar a Stephen Miller, el asesor de Trump y arquitecto de sus políticas migratorias, a alcanzar sus cuotas'.
Por su parte, el jefe de la Policía de Albany, la capital estatal, Brendan Cox, advirtió que 'la confianza se erosiona cuando se pide a las fuerzas locales realizar acciones federales migratorias civiles'. Añadió: 'Cuando se rompe la confianza y los residentes temen llamar a la policía, las víctimas se callan, los testigos no hablan… todos estamos menos seguros'.
Cox aseguró que desde que comenzó su carrera en 1994, el cuerpo que dirige 'nunca' se ha dedicado a casos migratorios civiles. Junto a otros colegas, cuestionó la aplicación de los acuerdos de cooperación federal conocidos como 287(g) precisamente en un momento en que los índices de criminalidad han disminuido en sus localidades.
La gobernadora señaló que la nueva ley ha prevalecido en los tribunales frente a demandas locales, y afirmó que 60 de los 62 condados del estado ya la cumplen en la práctica. Desafió a las entidades locales que quieran impugnarla.
Una de las excepciones es el condado de Nassau, una zona que durante años ha estado asediada por la violencia de pandillas y que cuenta con un gran número de votantes republicanos. Su líder político local, Bruce Blakeman, busca reemplazar a Hochul en el cargo de gobernador en las próximas elecciones y ya ha recibido el respaldo de Trump.