APUNTE.COM.DO.- SANTIAGO. El ritmo de los trabajos de remodelación en la calle Del Sol mantiene en vilo a los comerciantes del centro histórico de esta ciudad, quienes temen que la demora en la obra provoque el cierre de negocios y la pérdida de empleos en una de las zonas comerciales más importantes del país.

José Octavio Reynoso, presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Santiago (Asecensa), expresó que el sector empresarial dio su respaldo al proyecto de modernización, pero condicionó ese apoyo a que se respete tanto el diseño aprobado como el calendario de ejecución.

Reynoso señaló que las dos primeras cuadras intervenidas debían estar listas en unos tres meses, pero ya están por cumplir un año en obras, situación que ha elevado la inquietud de los comerciantes.

Ante los retrasos, Asecensa ha elevado sus quejas al presidente de la República y al Ministerio de Obras Públicas, solicitando que se concluyan las cuadras en ejecución antes de iniciar nuevas fases.

Entre las propuestas de los comerciantes figura el reemplazo de la empresa constructora, ya que, según Reynoso, no ha mostrado la capacidad para llevar a cabo una obra de esa magnitud en el tiempo estipulado.

Asimismo, proponen cambiar la metodología de trabajo para disminuir el impacto de las excavaciones y evitar que la construcción del túnel de servicios siga generando demoras en la zona.

El comerciante Marcelino Fernández coincidió con las críticas y calificó de excesivamente lento el avance de los trabajos. Advirtió que si la intervención continúa de igual forma en las áreas de mayor concentración comercial, muchos negocios podrían sufrir daños económicos e incluso verse obligados a cerrar.

Fernández añadió que algunos comerciantes han mencionado la posibilidad de convocar una huelga y una marcha de protesta, aunque la directiva prefiere esperar los resultados de las negociaciones con las autoridades antes de tomar medidas más drásticas.

Los representantes del comercio también piden apoyo económico para los negocios perjudicados y reclaman que las futuras etapas de la obra se ejecuten con un calendario definido y bajo la responsabilidad de una empresa con suficiente capacidad operativa.

Segunda etapa

Mientras subsisten los reclamos por la lentitud, la Comisión Presidencial de Apoyo al Desarrollo Provincial anunció el inicio de la segunda fase del remozamiento integral de la calle Del Sol. Esta etapa contempla la construcción de un túnel de servicios subterráneo para organizar y modernizar las redes de saneamiento, electricidad, pluviales y telecomunicaciones.

El proyecto abarcará seis tramos, desde la avenida Juan Pablo Duarte hasta la avenida Antonio Guzmán, con una extensión total de aproximadamente 1,100 metros lineales. Los trabajos incluyen además el vaciado de estructuras, la construcción de aceras y contenes y el embellecimiento del entorno, procurando preservar el valor patrimonial del centro histórico.

Comerciantes piden garantías

Los comerciantes reconocen que la modernización es necesaria, pero insisten en que la ejecución no debe comprometer la actividad económica de la zona. Para Asecensa, la principal queja no es contra la obra en sí, sino contra la forma y el ritmo con que se desarrolla.

El sector demanda a las autoridades fijar plazos claros, asegurar una ejecución eficiente y adoptar medidas de respaldo para los negocios afectados. Mientras tanto, la calle Del Sol sigue contra el reloj, y el reto es encontrar un equilibrio entre la transformación de una vía clave del centro histórico y la preservación de los empleos y la economía que dependen de ella.