APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO,RD.– El grooming en línea, práctica mediante la cual un adulto establece una relación de confianza con un menor con el propósito de manipularlo y eventualmente explotarlo sexualmente, ha evolucionado junto con los hábitos digitales de niños y adolescentes.

Ya no se limita a las redes sociales tradicionales. Los agresores pueden acercarse a menores a través de videojuegos multijugador, plataformas de transmisiones en vivo, aplicaciones de mensajería, comunidades digitales y servidores privados. Organismos especializados advierten que, en algunos casos, el primer contacto ocurre en un espacio aparentemente inofensivo y posteriormente la conversación es trasladada a canales privados.

Una de las características del grooming moderno es que puede comenzar con una conversación cotidiana. El agresor puede utilizar perfiles falsos, avatares o identidades ficticias para aparentar tener la misma edad o compartir los intereses del menor. A partir de ahí busca generar confianza mediante atención, elogios, intereses comunes o apoyo emocional.

Con el tiempo, la relación puede volverse más privada y el agresor intentar que el menor mantenga la comunicación en secreto. También puede introducir progresivamente conversaciones o contenidos de carácter sexual, hasta recurrir a la presión, la culpa, las amenazas o la vergüenza para mantener el control.

Nuevos escenarios digitales

Los videojuegos representan uno de los principales desafíos. Plataformas con millones de usuarios jóvenes incorporan chats, mensajes, comunidades y otras herramientas de interacción que pueden ser aprovechadas para establecer contacto con menores.

En abril de 2026, el organismo australiano eSafety Commissioner solicitó información a plataformas como Roblox, Minecraft, Fortnite y Steam sobre las medidas que utilizan para prevenir el grooming y otros daños contra menores. El organismo señaló que algunos agresores utilizan los videojuegos como primer punto de contacto y posteriormente trasladan a los menores hacia servicios privados de mensajería.

El caso de Roblox volvió a generar preocupación en agosto de 2026. Las autoridades australianas lograron un acuerdo legalmente vinculante con la plataforma para reforzar la privacidad de las cuentas infantiles, limitar el contacto de adultos desconocidos con menores y someter sus sistemas de estimación de edad a una auditoría independiente.

La manipulación es la principal herramienta

Los especialistas destacan que el grooming no necesariamente comienza con una conducta abiertamente sexual. El agresor puede dedicar semanas o meses a construir una relación de confianza antes de intentar cruzar límites.

Entre las señales que pueden llamar la atención de padres y cuidadores están un aumento repentino del secreto respecto al teléfono o la computadora, cambios emocionales asociados con la actividad en internet, aislamiento, miedo ante determinados mensajes o notificaciones y la recepción de regalos, dinero o artículos digitales provenientes de desconocidos.

Una revisión científica publicada en 2026 señala que el ciber grooming se ha visto favorecido por características propias de los entornos digitales, como el anonimato, la comunicación permanente y la facilidad para establecer contacto con menores a gran escala.

La prevención comienza con la confianza

Los especialistas recomiendan que los padres mantengan conversaciones frecuentes y apropiadas para la edad sobre las relaciones que sus hijos establecen en internet, sin convertirlas únicamente en interrogatorios o castigos.

También aconsejan revisar las configuraciones de privacidad, limitar el contacto con desconocidos, conocer las herramientas de denuncia de las plataformas y enseñar a los menores que pedir ayuda nunca debe ser motivo de vergüenza ni de castigo.

El desafío actual no consiste solamente en controlar cuánto tiempo pasan los menores frente a una pantalla, sino en garantizar que los espacios digitales en los que juegan, conversan y crean contenidos incorporen mecanismos efectivos de protección desde su diseño.