APUNTE.COM.DO.- El primer gran debate presidencial de las elecciones de Brasil se llevó a cabo este domingo en São Paulo, pero quedó marcado por la ausencia de los dos principales candidatos: Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. El encuentro comenzó oficialmente con solo tres de los seis invitados: Ronaldo Caiado, Renan Santos y Augusto Cury, después de que Romeu Zema también decidiera retirarse.

Lula no asistió al debate y, en su lugar, concedió una entrevista a TV Record, que fue emitida en un horario cercano al inicio del programa. Esta aparición televisiva se convirtió en su principal actividad pública durante la jornada electoral.

La ausencia del presidente influyó en la decisión de Flávio Bolsonaro, quien también se negó a participar. Su retiro dejó vacíos los dos atriles correspondientes a los candidatos mejor posicionados en las encuestas, alterando el escenario previsto para el primer enfrentamiento televisivo de la campaña.

Romeu Zema canceló su participación horas antes del debate. El exgobernador de Minas Gerais justificó su decisión señalando que la modificación de la fecha del encuentro se había realizado con la expectativa de contar con Lula. "Ante la ausencia de Lula y de otros contendientes, el cambio de fecha perdió su propósito inicial", dijo un comunicado de su campaña.Tres hombres permanecen de pie detrás de atriles frente a un fondo negro con la frase Band Eleições 2026 en un estudio iluminado

Con las dos bajas principales y la de Zema, solo Caiado, Renan Santos y Cury ocuparon sus lugares en el estudio. Los atriles para Lula y Flávio quedaron instalados en el escenario, según la organización del programa.

Desde los primeros minutos, los ausentes fueron criticados. Renan Santos se dirigió a los espacios vacíos y los acusó de evitar el enfrentamiento público: "No tienen el valor de venir aquí a hablar sobre los crímenes que cometieron". También afirmó que su ausencia era una falta de respeto hacia los electores.

Ronaldo Caiado también criticó a los ausentes, señalando que "la sociedad esperaba la presencia de los dos precandidatos" y que su ausencia les impidió responder públicamente por cuestionamientos sobre sus trayectorias políticas.

Augusto Cury hizo referencia a Lula en su primera intervención. Aunque inicialmente había dudado en asistir, finalmente participó y centró parte de sus comentarios en la educación, reclamando la presencia del presidente para abordar los problemas del sistema educativo brasileño.

El debate estaba originalmente programado para el 16 de agosto, pero fue trasladado al 23 de agosto. El cambio de fecha estuvo relacionado con la expectativa de que Lula asistiera, lo que no ocurrió. Ante su ausencia, Flávio optó por no presentarse, y Zema canceló su participación el mismo día.

La decisión de Lula se dio en un contexto en el que las encuestas lo mostraban como favorito. Según el último sondeo de Datafolha citado en la jornada, Lula tenía un 39% de intención de voto, frente al 33% de Flávio Bolsonaro. Ronaldo Caiado, Renan Santos y Romeu Zema aparecían muy por detrás.

El debate se redujo a una confrontación entre tres candidatos, sin la presencia de los líderes de la carrera electoral. El formato incluyó preguntas de los conductores y periodistas, así como bloques de enfrentamiento directo entre los participantes presentes.