APUNTE.COM.DO.- WASHINGTON —– El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha intensificado la aplicación del bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes, desviando decenas de buques mercantes que intentaban continuar sus operaciones hacia o desde Irán.

La medida forma parte del cerco marítimo ordenado por el presidente Donald Trump, en medio de la creciente tensión entre Washington y Teherán por el control y la seguridad de las rutas marítimas del golfo Pérsico y, especialmente, del estratégico estrecho de Ormuz.

El bloqueo afecta directamente al tráfico comercial con los puertos iraníes. CENTCOM ha advertido que sus fuerzas están preparadas para hacer cumplir las restricciones y que las embarcaciones que intenten evadirlas pueden ser desviadas, inmovilizadas o sometidas a inspecciones. En julio, el mando estadounidense informó de varios casos de buques desviados, inmovilizados y abordados para verificar el cumplimiento de las medidas.

La situación representa un nuevo foco de riesgo para el comercio internacional debido a la importancia del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas. Las restricciones y los desvíos ya han reducido considerablemente el tráfico marítimo en la zona y han obligado a numerosas embarcaciones a buscar rutas alternativas o permanecer fondeadas.

Irán, por su parte, ha amenazado con endurecer las restricciones al tránsito marítimo si Estados Unidos mantiene la presión naval. Teherán ha advertido que una prolongación del bloqueo podría tener consecuencias sobre los mercados energéticos y la economía mundial.

El aumento de la tensión podría traducirse en mayores costos de transporte, incremento de los precios de los combustibles y nuevas interrupciones en las cadenas internacionales de suministro, especialmente si el enfrentamiento afecta de manera prolongada el tránsito por Ormuz.

El estrecho es particularmente sensible para la economía mundial porque por esa vía circula una parte significativa del petróleo y del gas natural licuado que abastecen los mercados internacionales. Cualquier interrupción prolongada podría generar nuevas presiones sobre los precios de la energía y la inflación.

La confrontación marítima entre Estados Unidos e Irán se produce además en un momento en que las negociaciones entre ambos países permanecen estancadas y la tensión militar continúa elevada.