APUNTE.COM.DO.- El Congreso de Sinaloa aprobó este domingo por unanimidad la segunda licencia indefinida solicitada por el gobernador Rubén Rocha Moya, luego de que este regresara al cargo por poco más de 30 horas.
En una sesión extraordinaria, los nueve diputados que integran el legislativo local recibieron tanto la notificación del regreso de Rocha Moya, ocurrida el viernes, como su solicitud de licencia, presentada un día después de retomar el cargo. Tras aprobar la licencia, se estableció que será el próximo lunes 24 de agosto a las 11:00 horas (tiempo local) cuando se defina a la persona que lo sustituirá temporalmente.
La nueva salida temporal ocurre después de que Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazaron su regreso. La mandataria aseguró que no había sido notificada y que se enteró mediante el mensaje que Rocha Moya difundió en redes sociales. En ese mensaje, el gobernador afirmó que la Fiscalía General de la República ya le había informado que “no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna” y se declaró “ajeno e inocente de las patrañas” en su contra.
Ante la negativa a su regreso, Rocha Moya decidió solicitar nuevamente licencia indefinida, señalando que “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.
Las acusaciones de Estados Unidos que originaron su salida se remontan a abril, cuando el Departamento de Justicia emitió una acusación contra Rocha Moya y nueve funcionarios, activos e inactivos, de Sinaloa, por presuntos nexos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
Los cargos, relacionados con narcotráfico y armas, fueron presentados por la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York. En ellos se señala que Rocha Moya habría recibido ayuda de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán para ser elegido, presuntamente mediante el secuestro e intimidación de sus rivales, y que habría participado en reuniones con miembros de la facción y los habría protegido.
Entre los funcionarios señalados se encuentran el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez. Tanto Rocha Moya como el alcalde solicitaron licencia, pero solo el gobernador intentó regresar. Mérida fue de los primeros en entregarse a las autoridades estadounidenses y fue recluido en el Centro Metropolitano (MDC) de Brooklyn, donde también se encuentra Ismael “El Mayo” Zambada.
Después de declararse no culpable, Gerardo Mérida dejó de aparecer bajo custodia de la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP) desde el 11 de agosto, lo que sugiere una posible colaboración con las autoridades de ese país.
Otro funcionario señalado es Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa, quien tampoco figura bajo custodia del BOP.
A pesar de la entrega de estos dos funcionarios, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que los señalamientos carecen de pruebas suficientes y ha solicitado a Estados Unidos la información necesaria para determinar si se puede proceder con una detención provisional con fines de extradición.