APUNTE.COM.DO.- El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, pidió este domingo que todas las autoridades iraníes respalden e implementen el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos, en medio de un reconocimiento de las dificultades económicas que enfrenta el país.
Durante una ceremonia en el mausoleo de Ruhollah Khomeini, Pezeshkian afirmó que una vez tomada una decisión y alcanzado un entendimiento, todos deben respaldarla y actuar en consecuencia. Sus declaraciones parecen ser una respuesta directa a las voces internas que cuestionan el acuerdo.
El mandatario argumentó que el pacto refleja un consenso entre los mandos militares y otros funcionarios directamente involucrados en el conflicto, y criticó a quienes lo cuestionan sin haber participado de cerca en las negociaciones.
"No hay una sola disposición en este acuerdo que equivalga a una capitulación", subrayó, recordando que es el líder supremo Mojtaba Khamenei quien fija las políticas del país. El memorando, firmado en junio con el presidente Donald Trump, estableció un plazo de 60 días para poner fin a la guerra y alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear. Ese plazo venció la semana pasada sin que las partes lograran acercar posiciones, especialmente respecto a la reapertura del estrecho de Ormuz.
Ante el anuncio de Trump de "la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país", Pezeshkian respondió con dureza y admitió el impacto en la población.
"Estamos inmersos en una guerra total en los planos económico, militar y de seguridad. Él (Trump) afirma sin rodeos que impone a Irán las sanciones más contundentes o más temibles", declaró.
Pero también reconoció: "Soy consciente de que nuestra sociedad atraviesa actualmente numerosas dificultades. Hacemos todo lo posible para evitar que la situación se agrave", y añadió: "Nos esforzamos de todo corazón por superar la inflación, los problemas de subsistencia, el desempleo y garantizar el futuro del pueblo, para que pueda vivir con dignidad y orgullo".
Irán ha experimentado varias oleadas de protestas en los últimos años, a menudo provocadas por la situación económica. A fines de diciembre, manifestaciones contra el aumento del costo de vida derivaron en un movimiento de contestación que las autoridades reprimieron, con más de 3.000 muertos reportados.
En su discurso, Pezeshkian también adoptó un tono desafiante: "Pensaron que si atacaban Irán, se convertiría en Venezuela. Pero no solo no nos convertimos en Venezuela, sino que el mundo quedó asombrado por nuestro poder", dijo, en referencia al régimen de Nicolás Maduro.
El llamado a la unidad se produce en un momento de recomposición del poder en Teherán, con una nueva generación de comandantes de la Guardia Revolucionaria consolidando su control tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei el 28 de febrero. Mohsen Rezaei, nuevo asesor de seguridad nacional, se ha autoproclamado "máximo responsable de la seguridad y la defensa del país". Este recambio refleja el ascenso de los sectores más intransigentes, que podrían endurecer la postura iraní en las negociaciones.
Mientras tanto, el jefe del Ejército de Pakistán, mariscal de campo Asim Munir, viajará este lunes a Teherán con una delegación oficial para "proseguir con los esfuerzos de paz", según informó el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei. Pakistán ha sido uno de los principales intermediarios entre Teherán y Washington desde el inicio de la guerra, que la próxima semana cumplirá seis meses.