APUNTE.COM.DO.- Las autoridades locales informaron este domingo del cierre de un almacén del gigante ruso de comercio electrónico Ozon en la región de Oremburgo, luego de que drones cayeran en sus instalaciones. Es el segundo ataque de este tipo contra la empresa en menos de una semana.
El día anterior, un complejo de Ozon en la región de Samara también había suspendido operaciones tras un ataque de drones ucranianos. La compañía emitió un comunicado en el que confirmó la suspensión de las operaciones del almacén afectado, aunque aseguró que la red logística en general sigue funcionando y que los pedidos se están redistribuyendo entre otras instalaciones.
Las autoridades locales reportaron el derribo de varios drones enemigos en una zona económica especial donde operan varias empresas, entre ellas Ozon. Los fragmentos de los aparatos provocaron un incendio en el predio, que fue controlado sin dejar víctimas.
Ozon y Wildberries, otra compañía rusa de comercio electrónico, poseen numerosos almacenes en todo el país para abastecer a la población con pedidos en línea. Esta semana, las autoridades rusas prometieron ayudar a Wildberries a reconstruir instalaciones destruidas por ataques ucranianos, con pérdidas que se estiman en miles de millones de rublos.
El Ministerio de Defensa de Ucrania confirmó el sábado que el ataque contra el centro logístico de Ozon en Chapayevsk, en la región de Samara, fue el primero de sus fuerzas contra esa compañía. En un comunicado, señaló que tras atacar 15 de los mayores centros logísticos de Wildberries, ahora le corresponde el turno a Ozon. Subrayó que estos ataques sistemáticos contra almacenes de bienes de doble uso (civiles y militares) complican la logística rusa y afectan negativamente su economía.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, informó el sábado sobre otros ataques de largo alcance, incluyendo uno contra la refinería de Novokuibishevsk, ubicada a 1.000 kilómetros del frente, que según dijo privará a la maquinaria bélica rusa de “millones de dólares” en exportaciones petroleras. También confirmó la destrucción de un bombardero ruso Su-24M en un ataque previo contra el aeropuerto militar de Saki, en la Crimea ocupada, y la eliminación de repetidores de señal en la región de Briansk usados para guiar drones rusos contra ciudades ucranianas.
Ese mismo día, las Fuerzas de Defensa de Ucrania atacaron además depósitos de combustible de un complejo petrolero en el puerto de Yeisk, en la región de Krasnodar, con capacidad para movilizar unas 6,8 millones de toneladas de carga al año. Según el Estado Mayor ucraniano, el impacto del ataque aún se está evaluando.
El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió la víspera que Kiev “había abierto una caja de Pandora” con sus ataques contra la retaguardia rusa y prometió una respuesta, en momentos en que la guerra extiende sus golpes cada vez más lejos del frente.