APUNTE.COM.DO.- Israel manifestó sus "serias preocupaciones de seguridad" respecto al acuerdo de desarme alcanzado con el grupo terrorista Hamás, mientras continúan las operaciones militares en Gaza. Doron Spielman, portavoz de la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu, afirmó que la inteligencia israelí concluyó que Hamás sigue empeñado en reconstruir su capacidad militar, no en un desarme real.

El funcionario subrayó que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se retirarán de Gaza, donde controlan más del 60% del territorio, hasta que los terroristas entreguen sus armas. "Nuestra evaluación es que, si nos replegamos antes de que Hamás esté verdaderamente desarmado, ampliará rápidamente su presencia en toda Gaza, reconstruirá su infraestructura terrorista, volverá a amenazar a las comunidades israelíes e intentará llevar a cabo otro ataque al estilo del 7 de octubre", declaró a la agencia Associated Press. Y añadió: "Desarmar significa entregar físicamente las armas. Nada menos".

Estas declaraciones surgen después de que Hamás anunciara su disposición a iniciar el desarme como parte del alto el fuego mediado por Estados Unidos, firmado hace nueve meses con el objetivo de poner fin a un conflicto de casi tres años. El plan de 20 puntos presentado por el presidente estadounidense Donald Trump exige al grupo terrorista entregar sus armas, destruir su red de túneles, la retirada de las fuerzas israelíes de Gaza, la creación de un gobierno palestino tecnocrático, el despliegue de una fuerza de seguridad internacional y la reconstrucción del enclave.

El desarme de Hamás fue un obstáculo central en las negociaciones. Trump anunció que el proceso se desarrollaría en "fases cuidadosamente estructuradas". Según una copia del acuerdo obtenida por la agencia, todas las armas en poder de la policía dirigida por Hamás pasarán al Comité Nacional para la Administración de Gaza, respaldado por Estados Unidos, una vez que este llegue al territorio. El proceso de almacenamiento de armas pesadas y desmantelamiento de sitios militares y túneles comenzará cuando el comité y las fuerzas internacionales estén presentes, y estará vinculado a una retirada gradual de las fuerzas israelíes.

Las zonas bajo control israelí en Gaza presentan destrucción generalizada y despoblación. Más de 2 millones de palestinos residen en la otra parte del territorio, muchos en campamentos improvisados y barrios devastados.

Las perspectivas de un retiro significativo de las fuerzas israelíes antes de las elecciones de octubre son escasas, en un contexto donde Netanyahu enfrenta presiones de sus socios de coalición para mantener la ofensiva, mientras la oposición lo responsabiliza por el ataque del 7 de octubre de 2023. Ese día, combatientes de Hamás mataron a unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, y capturaron a 251 rehenes en Israel.

Spielman destacó que Israel valora el compromiso de Trump con la seguridad israelí y con una solución duradera, pero insistió en que la postura israelí responde a datos de inteligencia que muestran que Hamás continúa rearmándose, reclutando y reconstruyendo sus capacidades militares.

Funcionarios estadounidenses aseguraron que Israel fue consultado en cada etapa de las negociaciones y que no se le solicita nada fuera de lo acordado en el pacto de alto el fuego y liberación de rehenes firmado en octubre pasado.

Dos fuentes de Associated Press con conocimiento del acuerdo señalaron que Israel transmitió sus inquietudes a Tony Blair, integrante de la Junta de Paz encabezada por Trump, y que el gobierno israelí buscó mantener la libertad para realizar operaciones militares en Gaza. Otra fuente indicó que Israel solicitó excluir a Qatar y Turquía del proceso de verificación y que las armas de Hamás sean destruidas tras su confiscación.

Hace cinco días, un ataque aéreo israelí en el campamento de Shati, en Ciudad de Gaza, dejó seis muertos, entre ellos un menor, y 14 heridos, según reportaron el Ejército de Israel y autoridades gazatíes tras el bombardeo. Las FDI identificaron entre las víctimas a cuatro presuntos miembros de Hamás: Muhammad Hamdi Ahmad Al-Masri, Muhammad Fathi Hussein Nasser, Muhammad Attar y Samed Samir Harb Abu Habal. El Ejército afirmó que los cuatro formaban parte de estructuras de Hamás y participaban en planes de ataque contra tropas israelíes desplegadas en la Franja.

HAMAS

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) identificaron a los cuatro fallecidos como Muhammad Hamdi Ahmad al-Masri, Muhamad Fathi Hussein Nasser, Muhammad Attar y Samed Samir Harb Abu Habal. El bombardeo se dirigió a una cafetería dentro del campamento de desplazados en Shati, en el marco de la ofensiva militar israelí que continúa sobre la Franja de Gaza. El comunicado militar describió a los fallecidos como comandantes de la fuerza Nukhba del batallón de Beit Lahia, perteneciente al ala militar de Hamás en la zona de Al Shati. "Representaban una amenaza para nuestras fuerzas y el objetivo de la operación fue neutralizar ese riesgo", sostuvo el Ejército israelí.