APUNTE.COM.DO.- El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, regresó a su cargo este viernes, después de permanecer más de tres meses con licencia mientras era investigado por las acusaciones del Gobierno de Estados Unidos, que lo señala de tener presuntos vínculos con el narcotráfico. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el partido oficialista Morena han mostrado su distanciamiento con el mandatario estatal.
Rocha Moya, militante del partido Morena, había solicitado licencia para separarse del cargo el pasado 14 de noviembre, en medio de las pesquisas que también involucran a su hijo y a otras figuras políticas. El regreso del gobernador se produce después de que un juez federal le otorgara una suspensión definitiva contra cualquier orden de aprehensión que pudiera emitirse en su contra en México.
Las acusaciones del Departamento de Justicia estadounidense, dadas a conocer en noviembre de 2024, incluyen cargos de conspiración para distribuir cocaína y fentanilo, así como el supuesto uso de la violencia para controlar las rutas del narcotráfico. Aunque las autoridades mexicanas no han confirmado la existencia de una orden de captura, la tensión política ha sido evidente.
Al retomar funciones, Rocha Moya aseguró que su regreso obedece al interés de trabajar por Sinaloa, y expresó su disposición a colaborar con las autoridades federales. Sin embargo, la presidenta Sheinbaum declaró que el caso debe seguir su curso conforme a la ley, y que su gobierno mantiene una política de cero tolerancia a la corrupción.
El partido Morena, por su parte, emitió un comunicado en el que señala que respetará el proceso judicial, pero que la responsabilidad política del gobernador será evaluada por la dirigencia nacional. Analistas consideran que el regreso de Rocha Moya podría generar nuevas fricciones entre el gobierno estatal y el federal, en un contexto de cooperación bilateral en materia de lucha contra el narcotráfico.



