APUNTE.COM.DO.- Mientras la mayoría de las personas estructura su vida alrededor de metas y fechas concretas, Ana y Totti decidieron avanzar sin un rumbo fijo. Hace seis años, la pareja argentina subió a una combi y emprendió un viaje abierto a lo inesperado. En el camino, su familia creció y la ruta se convirtió en su hogar. Hoy continúan viajando, guiados por la curiosidad de descubrir qué les espera en el próximo tramo.
El destino unió a Ana y Totti en marzo de 2020, justo cuando el mundo se detenía por la pandemia de covid-19. Él recorría Argentina en su combi, llamada Mingo, cuando comenzó la emergencia sanitaria y quedó varado durante siete meses en la provincia de Santa Cruz, donde ella residía.
Sergio, conocido como Totti, no pudo continuar hacia Ushuaia, conocida como “la ciudad del fin del mundo”, debido a las restricciones sanitarias que establecían días y horarios para salir y prohibían la circulación nocturna, entre otras medidas.
Sus caminos se cruzaron en Caleta Olivia y, al conocerse, sintieron una conexión especial. “Nos enamoramos. Yo le propuse que se sumara al viaje, ella no dudó y en muy poco tiempo surgió todo esto”, relata Totti.
Para entonces, Totti, quien estudió para ser piloto de avión, llevaba dos años y medio viajando a bordo de Mingo y había bautizado su proyecto como Kombi Sin Rumbo.
Antes de adoptar el estilo de vida nómada, tenía un empleo con horario fijo y vacaciones anuales. Viajaba cuando sus obligaciones se lo permitían y por períodos cortos, pero no era suficiente para él: no quería depender de la aprobación de nadie para recorrer el país.
Como primer paso, compró una combi Volkswagen modelo 1984 y la restauró casi por completo. La limpió, reemplazó piezas mecánicas, reparó la carrocería y la pintó de amarillo, en homenaje al popular avión biplaza Piper PA-11, fabricado desde la década de 1940. Poco a poco, también adaptó el interior para viajar con mayor comodidad.
Fueron meses de trabajo para materializar su deseo de recorrer el país a su manera. Al principio hacía trayectos con amigos o conocidos que también viajaban en sus propios vehículos.
Para él, la combi representa la libertad. “Es el vehículo más simple y querido por los buscadores de la libertad y el deseo de viajar. Es fácil adoptarla como tu casa rodante y disfrutar de unas vacaciones o de un estilo de vida en movimiento”, asegura.
A bordo de ella, agrega, la vida le ha sonreído: el vehículo llam



