APUNTE.COM.DO.- La figura del tenista serbio Novak Djokovic ha vuelto a ser el centro de la atención internacional tras el estreno del documental “Novak Djokovic: The Wolf in Winter”, en el que aborda uno de los episodios más polémicos de su carrera: la deportación de Australia en 2022 por el conflicto sobre la vacunación contra la COVID-19. La producción, dirigida por Jason Hehir y disponible en Prime Video, profundiza en las motivaciones, presiones y convicciones del actual número cinco del mundo.

En el documental, que repasa la vida y el presente del máximo ganador de Grand Slam de la historia, Djokovic rememora la decisión de las autoridades australianas de revocarle la visa antes del Abierto de Australia. “Nunca dije que estoy en contra de la vacuna ni a favor de la vacuna”, afirmó Nole, según recogió The Guardian. “El movimiento anti-vacunas afirmó que soy su héroe. Nunca me asocié con ningún movimiento anti-vacunas, pro-vacunas o lo que sea. Estoy a favor de la libertad de elegir qué vas a hacer con la integridad de tu cuerpo”.

El caso se convirtió en un símbolo de la tensión global sobre las medidas sanitarias y la autonomía personal. El Gobierno australiano basó su decisión en que un diagnóstico reciente de COVID-19 no justificaba la exención a la normativa que exigía estar vacunado para ingresar al país. Djokovic recordó: “Me perdí Grand Slams y torneos. No jugué en Estados Unidos durante un par de años porque no estaba vacunado. Está bien. Pero en Australia sí me lo permitieron. No soy el científico, no soy el que establece las reglas. No soy quien debe debatir eso. Defendí lo que creo. Defiendo la protección de mi integridad y lo que considero mejor para mi cuerpo, y eso es todo”.

Al ser consultado sobre por qué no se vacunó, sentenció: “Porque no sentía que lo necesitara. ¿Por qué? ¿Por qué debería vacunarme? Ya sabes, estoy sano. Soy deportista. Ya tuve COVID-19. Tengo protección. No soy una amenaza para nadie. ¿Por qué debería vacunarme? Es mi libertad de elegir; ese derecho fundamental que tienes como ser humano en este planeta, la libertad de elegir, se le ha quitado a mucha gente en este planeta”.

La postura del serbio acaparó la atención mediática global y generó reacciones diversas. El director Jason Hehir explicó a The Guardian que decidió retratar a Djokovic en este momento de su carrera por el interés que despierta su carácter polémico y el desafío de equilibrar la exigencia del alto rendimiento con la vida familiar: “No tenía un interés específico en Djokovic como tenista, pero sabía que tenía reputación como figura polémica. Cuanto más investigué, más sentí que era una oportunidad de retratar a un personaje complejo”.

El documental también se adentra en el trasfondo personal de Djokovic, incluyendo su infancia en una Serbia marcada por la guerra y los bombardeos de la OTAN en 1999. En uno de los momentos más íntimos, Nole relató cómo, siendo niño, tropezó en la calle durante la noche, sin lograr atraer la atención de su familia mientras huían a refugiarse. “Una de esas primeras noches de bombardeos, nuestro edificio no tenía refugio, así que tuvimos que ir a otro edificio. Corríamos hacia ese otro edificio. Es una escena aterradora porque eran las 2, las 3 de la madrugada. Estaba oscuro. Veías a la gente corriendo de un lado a otro presa del pánico. No sabían adónde ir, intentaban salvar sus vidas. Tropecé y me caí. Vi a mi familia corriendo a unos 40 o 50 pies delante de mí e intenté gritar: ‘Ayúdenme, ayúdenme’. No me escucharon. Siguieron corriendo. Me di la vuelta, miré hacia nuestro edificio y vi un avión lanzando dos bombas sobre un hospital cercano”, rememoró.

Su esposa, Jelena Djokovic, lo describe en el documental como alguien movido por una combinación de “genio, enojo, juego y emociones no expresadas que se remontan a su infancia”. Para ella, el tenis ha funcionado como un refugio seguro: “Ese es el lugar donde encuentra amor”.

Jelena también ahondó en cómo es Novak ante las derrotas y el vínculo con su hija Tara. “Cuando pierde, se cuestiona toda su identidad. Entra en ese modo evasivo de: ‘Déjame en paz. Cierra la puerta y ya’. Y Tara, cuando él quiere aislarse, no se lo permite”, comenzó su relato. Luego añadió: “Está tan enamorado de ella que ella tiene un acceso que nadie más tiene, y así lo vuelve a acercar a nosotros. Esa es la niña de papá. Está viviendo la infancia que nunca tuvo a través de nuestros hijos”.

La resistencia frente a la adversidad aparece como uno de los hilos conductores tanto de la carrera como de la vida del deportista. Djokovic introduce el concepto serbio de “inat”, una fuerza de obstinación que surge cuando otros dudan o se oponen: “Cuando la gente duda de ti, cuando todos están básicamente contra ti, es cuando usas ese inat, esa fuerza de terquedad para demostrar que todos están equivocados. Ese inat está bastante extendido en la mentalidad del pueblo serbio”, explica el deportista en el documental, según The Guardian.

La cinta también aborda la relación del serbio con el público y su posición en la historia del tenis. Aunque Andre Agassi lo califica en el documental como “el mejor de todos los tiempos”, el afecto que despierta Djokovic siempre ha sido más complejo que el de contemporáneos como Roger Federer y Rafael Nadal. El propio tenista reflexiona ante las cámaras: “Sé que mucha gente ya me está retirando, desde hace años. ¿Por qué querrían retirarme cuando sigo jugando y compitiendo al máximo nivel?”.

Novak Djokovic viene de caer ante el argentino Thiago Tirante en Cincinnati(Crédito obligatorio: Aaron Doster-Imagn Images)