APUNTE.COM.DO.- El dirigente político y exadministrador de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Bichara, advirtió que las pérdidas en las distribuidoras eléctricas han aumentado de un 20% a más de un 40%, e incluso algunas empresas registran pérdidas de hasta un 60%.
Durante una entrevista en el programa Despierta con CDN, Bichara atribuyó el deterioro del servicio eléctrico a la falta de mantenimiento, al incremento de la demanda por las altas temperaturas y al elevado costo de la generación.
Explicó que el calor incrementa la demanda entre un 20% y un 30%, mientras que las redes sin el mantenimiento adecuado tienen dificultades para transportar la carga. Además, dijo que la energía disponible tiene un costo elevado, lo que reduce los márgenes de las distribuidoras.
“En el sector eléctrico lo único rápido es el anuncio”, afirmó Bichara, y señaló que las soluciones requieren un proceso de ejecución cuyo tiempo “no es negociable”.
El exfuncionario indicó que el país tiene una capacidad instalada superior a los 7,000 megavatios, mientras que el pico de demanda supera los 4,300 megavatios. Sin embargo, el desafío está en determinar el costo de la generación.
Punta Catalina es una de las generaciones más económicas, con un precio aproximado de 9 centavos, mientras que otras plantas pueden alcanzar costos seis o siete veces superiores en el mercado spot, cuyo precio lo fija la última planta que entra al sistema.
En cuanto a las pérdidas, señaló que están ligadas a la falta de inversión en subestaciones, redes y sistemas de telemedición, lo que dificulta medir y facturar correctamente la energía inyectada.
Bichara afirmó que hubo entre tres y cuatro años de inactividad en los planes de mantenimiento y que se suspendieron proyectos con organismos internacionales destinados a mitigar las pérdidas. Mencionó un plan para la zona Norte que ya estaba diseñado pero no fue licitado, y explicó que la imposibilidad de contratar gas impidió desarrollar otras plantas, situación que contribuyó a la construcción de Punta Catalina.
El exadministrador planteó la necesidad de ejecutar un plan agresivo con continuidad de Estado para recuperar redes y subestaciones, retomar programas con organismos internacionales y avanzar en telemedición.
También propuso adicionar generación base, concluir proyectos como Manzanillo y atender el crecimiento de la demanda, que estimó entre 200 y 250 megavatios adicionales cada año.
Sobre las energías renovables, advirtió que su capacidad de aportar al sistema está limitada por la falta de almacenamiento. Sin respaldo térmico o bancos de baterías, la energía renovable no puede regularse, y añadir almacenamiento puede aumentar entre un 35% y un 40% el costo de los proyectos.
Bichara reclamó mayor transparencia en los acuerdos contractuales, luego de que algunos generadores renovables se quejaran de restricciones para inyectar energía.
Afirmó que durante su gestión se destinaban alrededor de US$400 millones al mantenimiento, pero el crecimiento del déficit ha reducido la capacidad de inversión. Además, advirtió que subsidiar el sistema para eliminar apagones implicaría incrementar un déficit que ronda los US$2,000 millones anuales.
En cuanto a posibles privatizaciones o acuerdos de gestión, consideró que cualquier negociación debe analizarse “con lupa” y podría estudiarse un esquema híbrido de comercialización, siempre que queden claros sus costos, condiciones y riesgos.
Finalmente, Bichara sostuvo que la recuperación del sector eléctrico requiere planificación, inversión y continuidad de políticas, por lo que los resultados no pueden esperarse en el corto plazo.