APUNTE.COM.DO.- El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, asumió este miércoles la presidencia del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), cargo desde el cual supervisará directamente a Edenorte, Edesur y Edeeste, en momentos en que las pérdidas eléctricas continúan siendo uno de los principales problemas financieros del sistema.
Su llegada al organismo implica una concentración de la conducción estratégica del sector, ya que el funcionario también dirige el Ministerio de Energía y Minas y fue designado coordinador del Gabinete de Energía.
La designación fue dispuesta por el presidente Luis Abinader mediante el Decreto 556-26, del 16 de agosto, en sustitución de Celso Marranzini.
Santos encabezó su primera reunión con los gerentes generales de las distribuidoras y afirmó que impulsará una administración basada en indicadores de desempeño, seguimiento de proyectos prioritarios y mayor coordinación entre las empresas.
“Soy un fiel creyente de que todos podemos aportar en una misma dirección. Vamos a trabajar en conjunto, buscar soluciones y asegurarnos de que todos manejemos el mismo nivel de información”, manifestó.
El ministro sostuvo que la meta será avanzar hacia empresas con redes más robustas, mayor capacidad para controlar la energía que reciben y distribuyen, y mejores indicadores de atención a los usuarios.
Santos asume el CUED con uno de los problemas históricos del sistema eléctrico todavía lejos de resolverse. El último informe de desempeño del Ministerio de Energía y Minas, correspondiente a enero-abril, sitúa las pérdidas de energía acumuladas en 12 meses en 38.9 %, 1.3 puntos porcentuales más que el año anterior.
En los primeros cuatro meses del año, las tres distribuidoras compraron 6,087.4 gigavatios hora (GWh) de electricidad y facturaron 3,829.8 GWh. La factura por la energía adquirida ascendió a 1,005.9 millones de dólares, mientras que la facturación a los clientes fue de 631 millones y los cobros alcanzaron 608.6 millones de dólares.
El Índice de Recuperación de Ingresos (CRI) se situó en 59 %, lo que refleja la proporción de energía comprada que se convierte en ingresos para las distribuidoras.
El Gobierno había anunciado a comienzos de marzo que el sistema de distribución entraría en una etapa de estabilización y reducción progresiva de las pérdidas, con inversiones en infraestructura, tecnología y controles comerciales. Durante ese período se intervinieron 65 subestaciones, se realizaron mantenimientos en 1,163 kilómetros de líneas de distribución y se ejecutaron otras intervenciones en las redes, según el CUED.
El organismo también informó que las distribuidoras habían invertido 1,488 millones de pesos en intervenciones de subestaciones y otros trabajos para mejorar la calidad y estabilidad del servicio.