APUNTE.COM.DO.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el miércoles una nueva ofensiva económica contra Irán, que según afirmó será la operación de este tipo “más devastadora” jamás aplicada contra un país, con el objetivo de aislar completamente a la República Islámica.
“Hoy anuncio la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país”, escribió Trump en su cuenta de Truth Social, donde describió la estrategia como una forma de “guerra económica” y “aislamiento a una escala sin precedentes”.
El mandatario sostuvo que Irán tuvo oportunidades de alcanzar un acuerdo con Estados Unidos, pero que el régimen iraní no las aprovechó. “Nadie le ha dado a la República Islámica de Irán una oportunidad mayor para alcanzar un acuerdo que yo. Trágicamente para ellos, no han sabido aprovecharla”, afirmó.
Trump aseguró además que las capacidades militares iraníes están severamente debilitadas: la Armada iraní “ha desaparecido”, su Fuerza Aérea fue destruida y las fábricas militares quedaron reducidas a escombros. También dijo que la moneda iraní “no tiene valor” y describió al país como una nación “pendiendo de un hilo”.
La nueva ofensiva, según Trump, no se limitará a las entidades iraníes: “Cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionen cualquier tipo de salvavidas a Irán enfrentará por sí mismo tremendas consecuencias económicas”.
Trump mencionó varias vías utilizadas por Irán y sus aliados, entre ellas el contrabando de petróleo, las líneas de intercambio financiero, las transferencias de efectivo, las casas de cambio, los registros de embarcaciones y las empresas utilizadas como fachada. “Todo esto debe detenerse AHORA. Ustedes saben quiénes son”, escribió.
El mandatario calificó las medidas como un “Día D económico” y reclamó el respaldo de los aliados de Estados Unidos: “Necesitamos que todos nuestros aliados estén junto a Estados Unidos de América para aislar y derrotar la amenaza iraní”.
En su mensaje, Trump sostuvo que las nuevas medidas buscan impedir que Irán mantenga su capacidad para proyectar operaciones consideradas terroristas por Washington. “Estos maníacos están contra las cuerdas y estas medidas históricas los paralizarán y limitarán su capacidad para proyectar terror en todo el mundo”, aseguró.
Horas antes de anunciar la nueva ofensiva económica, Trump descartó la posibilidad de retomar contactos diplomáticos con Teherán. Consultada en la Casa Blanca sobre la opción de reiniciar negociaciones tras el vencimiento del plazo de 60 días acordado entre ambos países, respondió que “quizás en algún momento”, pero subrayó que actualmente “la situación es muy buena”.
Trump sostuvo que Estados Unidos mantiene el control del estrecho de Ormuz y que el tránsito de petróleo por esa zona estratégica se realiza con normalidad. “Muchos barcos están cruzando. Mucho petróleo está saliendo”, aseguró, y atribuyó la relativa estabilidad del precio del barril a este flujo y a la búsqueda de alternativas de suministro, como Texas, Alaska y Louisiana.
El presidente insistió en la prohibición a Irán para desarrollar armas nucleares: “No pueden tener un arma nuclear” porque “la usarían” y Washington no lo permitirá.
Por su parte, el régimen iraní afirmó que Estados Unidos busca una “salida digna” de la región, en un momento de incertidumbre tras la expiración del plan de 60 días. Trump confirmó que no existen conversaciones ni diálogo previstos con Irán y que el bloqueo naval sobre el estrecho de Ormuz sigue vigente.