APUNTE.COM.DO.- Con una matrícula de 780 estudiantes, varias promesas incumplidas y a solo días del inicio del nuevo año escolar, los estudiantes del Centro Educativo Rafaela Jiminián de la Cruz, en Cienfuegos, Santiago, aún no tienen una escuela donde comenzar las clases. El plantel fue desalojado hace más de un año por el Ministerio de Educación debido a problemas en su infraestructura, y aunque se esperaba que estuviera terminado para este nuevo período, no lo estará.

José Brito, presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en la seccional Santiago Oeste, informó que el centro fue desalojado el 22 de mayo de 2025. A pocos días del inicio del año escolar 2026-2027, las obras de reconstrucción presentan un considerable retraso. Brito, quien trabaja en el centro desde hace más de 25 años, indicó que la comunidad educativa esperaba regresar a las instalaciones el próximo 24 de agosto, pero si se mantiene el ritmo actual, las aulas no estarán listas ni en diciembre.

“Pensábamos que este año escolar nosotros iniciaríamos en este espacio, pero por lo visto ni siquiera en diciembre estaríamos dentro de las aulas”, expresó Brito.

Durante una asamblea con padres de los estudiantes, estos manifestaron su inconformidad y advirtieron que están dispuestos a realizar protestas en las calles para exigir una solución que permita a sus hijos recibir docencia en el plantel.

El dirigente de la ADP señaló que el gremio ha realizado ruedas de prensa, visitas a las autoridades y reuniones con ingenieros y responsables de la obra. Recientemente sostuvieron un encuentro con el contratista, los ingenieros y Alexis Sosa, encargado regional de Infraestructura Escolar, para conocer el avance de los trabajos.

Brito cuestionó el cumplimiento de los compromisos de las autoridades de infraestructura educativa y sostuvo que son pocas las obras que estarán listas en Santiago para recibir estudiantes a partir del 24 de agosto. Recordó que durante el año escolar pasado, las autoridades habilitaron espacios prestados en otros centros, como el Politécnico Ramón Dubert Novo, donde se perdían alrededor de dos horas de docencia diarias por compartir instalaciones.

“El año pasado a través del diálogo, nosotros logramos que se iniciara el nuevo año escolar, está vez está en manos de ellos, qué hacer con este año”, indicó el dirigente.

Brito sostuvo que para este nuevo año no sería viable repetir la misma alternativa, porque implicaría afectar nuevamente la jornada educativa de otros estudiantes. “Esta vez no podemos sacrificar uno para vestir a otro”, expresó, al esperar conocer la decisión del Ministerio de Educación y las demás autoridades para garantizar el inicio de la docencia.