APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO. Debido a que la naturaleza es la base y sustento de la vida, y cada uno de sus componentes mantiene una estrecha relación cuya preservación asegura el futuro de las presentes y futuras generaciones, es motivo de inspiración y preocupación para quienes conocen su verdadero valor.

En tiempos de crisis climática que altera las lluvias y multiplica los fenómenos extremos, cuando la contaminación avanza sobre ríos y costas y la pérdida de biodiversidad vuelve más frágil la existencia, los ambientalistas Luis Carvajal y Nelson Bautista hacen una importante reflexión sobre la necesidad de preservar la casa grande.

A través de la trilogía “Trinchera de ternura”, una publicación que reúne tres obras dedicadas a meditar sobre el agua, el suelo y el mar como elementos esenciales de la vida y la identidad de la isla, con una mirada que vincula la ciencia, conciencia ciudadana, justicia social y compromiso ambiental, ambos defensores del medio ambiente dan una mirada a estos recursos e invitan a la colectividad a hacerlos suyos.

“La desigualdad distribuye de manera injusta tanto los bienes de la naturaleza como los daños producidos contra ella. Frente a esa realidad, estos libros no ofrecen una contemplación distante. Proponen saber para actuar y actuar para cuidar”, refiere Luis Carvajal.

El coordinador de la Comisión Ambiental de la UASD propone convertir el conocimiento en acción y la preocupación ambiental en responsabilidad colectiva, resaltando la necesidad de proteger los recursos naturales para las generaciones presentes y futuras.Trinchera de ternura, trilogía que invita a cuidar la casa grande

La esencia de la obra está en comprender que la defensa ambiental no es un asunto periférico. Se encuentra en el centro de la salud, la economía, la democracia, la educación, la soberanía alimentaria y la paz.

“Antes de ser página, este libro fue intemperie; una gota detenida en la raíz de un árbol; una tortuga buscando bajo la noche, la arena donde prolongar la vida. Una iguana inmóvil sobre la piedra caliente; fue la sal en la piel del pescador, la semilla guardada por manos campesinas y la pregunta que vuelve cuando una montaña pierde su bosque, ¿cómo habitaremos la isla sin dejar de pertenecerle?”, es la interrogante de la promoción del poemario. Refiere que “Trinchera de ternura” nace de esa pregunta.

No como refugio para apartar al hombre del mundo, sino como lugar desde el cual mirarlo, comprenderlo y comprometerlo con su transformación. Recuerda que hay trincheras levantadas con miedo, pero igual existen las que se construyen con conocimiento, cuidado, memoria y esperanza.

Trinchera de ternura, de Luis Carvajal y Nelson Bautista, será puesto a circular el 25 de agosto a las 5:00 p. m. en el paraninfo Ricardo Michel de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD.