APUNTE.COM.DO.- Erin Patterson, la australiana condenada a cadena perpetua por la muerte de tres familiares a quienes sirvió un almuerzo con setas venenosas, presentó este miércoles un recurso ante el Tribunal de Apelaciones de Victoria para intentar anular su condena y conseguir un nuevo juicio.

Patterson, de 51 años, siguió la audiencia por videoconferencia desde la prisión femenina Dame Phyllis Frost, en Melbourne. Su defensa sostiene que el proceso estuvo marcado por irregularidades y que el juicio no fue justo.

Uno de los principales argumentos del recurso está relacionado con el alojamiento del jurado durante sus deliberaciones. Los miembros permanecieron en un hotel donde también se hospedaban fiscales y un testigo policial vinculado con el caso.

Los jueces cuestionaron, sin embargo, que existan pruebas de que los integrantes del jurado hayan mantenido conversaciones con fiscales, testigos u otras personas relacionadas con el proceso.

Tres familiares murieron tras el almuerzo

Patterson fue declarada culpable en julio de 2025 por los asesinatos de sus exsuegros, Don y Gail Patterson, ambos de 70 años, y Heather Wilkinson, de 66, hermana de Gail.

Los hechos ocurrieron en julio de 2023, durante un almuerzo celebrado en la vivienda de Patterson, en Leongatha, Victoria. La acusada sirvió solomillos Wellington acompañados de puré de patatas y judías.

Los análisis toxicológicos determinaron posteriormente que en la comida había utilizado Amanita phalloides, conocida como “sombrero de la muerte” u oronja verde, una de las especies de hongos más letales.

Los tres familiares murieron días después de ser hospitalizados. El esposo de Heather, Ian Wilkinson, también enfermó gravemente, pero sobrevivió después de permanecer 54 días ingresado.

A la reunión había sido invitado el exmarido de Patterson, Simon Patterson, padre de sus dos hijos, quien finalmente no asistió.

La defensa cuestiona varias pruebas

Según la defensa, durante el juicio se excluyeron de manera indebida fotografías y vídeos relacionados con la afición de Patterson por recolectar setas. También considera que el interrogatorio realizado por la Fiscalía fue “injusto y opresivo”.

El recurso incluye otros cuestionamientos relacionados con los desplazamientos de Patterson, los lugares donde fueron encontradas setas y determinados mensajes de Facebook utilizados como pruebas durante el proceso.

La defensa reconoce que no existe evidencia de una comunicación directa entre los jurados y personas vinculadas al juicio, pero sostiene que no puede descartarse que los integrantes del jurado se hayan cruzado con fiscales o testigos en las zonas comunes del hotel.

Fiscalía también apela

En septiembre de 2025, el Tribunal Supremo de Victoria condenó a Patterson a cadena perpetua, con un período mínimo de 33 años antes de poder solicitar la libertad condicional. De mantenerse la sentencia, no podría optar a ella hasta 2056.

La Fiscalía también presentó un recurso, pero con el objetivo contrario: busca eliminar la posibilidad de libertad condicional para Patterson.

La audiencia de las apelaciones se extenderá durante dos días y la decisión de los jueces podría tardar varios meses. Si el tribunal anula la condena, podrá ordenar un nuevo juicio o dictar la absolución.

En caso de que prospere el recurso de la Fiscalía, el período mínimo de prisión podría aumentar o incluso desaparecer la posibilidad de que Patterson acceda a la libertad condicional.