PUBÑLICADO POR JACINTO ALVAREZ- APUNTE.COM.DO.- El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó este martes que sus inspectores localizaron varias toneladas de material nuclear en una instalación no declarada previamente por Siria. El director general de la agencia, Rafael Grossi, informó que el material será identificado, contabilizado y sometido al sistema internacional de salvaguardias.

Grossi realizó el anuncio durante una visita a Damasco, donde sostuvo reuniones con las nuevas autoridades sirias. Según detalló, los inspectores acudieron a dos emplazamientos: uno en Deir Ezzor, al este del país, y otro vinculado al material que Siria ya había comunicado al organismo.

“Estamos hablando de unas pocas toneladas de material nuclear que podrían ser utilizadas indebidamente”, afirmó Grossi, quien agregó que el objetivo inmediato es garantizar su control y evitar cualquier uso que se aleje de fines pacíficos.

El gobierno sirio informó formalmente al OIEA el 17 de julio sobre la existencia de este material. El ministro de Exteriores, Asaad al-Shaibani, explicó que la declaración fue una iniciativa de las autoridades actuales y que los materiales forman parte de instalaciones heredadas del régimen de Bashar al-Assad.

Rafael Grossi anunció en Damasco que el material nuclear será identificado, contabilizado y sometido al sistema internacional de salvaguardias. (OIEA)

Shaibani aseguró que las evaluaciones técnicas realizadas hasta ahora no detectaron un peligro asociado al material. “Permanecerá bajo custodia siria y estará sujeto al sistema de salvaguardias de la agencia”, declaró durante la conferencia conjunta con Grossi.

El acuerdo implica que Siria conservará físicamente los materiales, pero permitirá al OIEA supervisar su inventario y verificar que no sean desviados hacia actividades prohibidas. Equipos sirios y especialistas internacionales trabajarán en las condiciones necesarias para garantizar su almacenamiento seguro.

El hallazgo está estrechamente relacionado con la investigación que el organismo mantiene desde hace años sobre las actividades nucleares sirias. Deir Ezzor es un punto clave, pues allí se encontraba una instalación destruida por un ataque aéreo israelí en septiembre de 2007.

La existencia de ese complejo permaneció rodeada de secretismo durante años. Posteriormente, Estados Unidos acusó a Siria de haber desarrollado un reactor nuclear clandestino y afirmó que el proyecto contó con asistencia de Corea del Norte.

El OIEA busca determinar el origen y la composición del material nuclear hallado en Siria y establecer si tiene relación con el antiguo proyecto de Deir Ezzor.

En 2011, la Junta de Gobernadores del OIEA concluyó que Siria incumplió sus obligaciones de salvaguardias al no declarar la construcción del reactor y no proporcionar la información necesaria. La agencia determinó que el edificio destruido en Deir Ezzor fue “muy probablemente” un reactor que debía haber sido declarado.

En 2024, la agencia pudo visitar emplazamientos vinculados a Deir Ezzor y tomar muestras ambientales. Los análisis detectaron partículas de uranio de origen antropogénico, lo que mantuvo abiertas las preguntas sobre el antiguo programa.

La situación cambió con el acercamiento entre el OIEA y las nuevas autoridades sirias. Grossi destacó que la cooperación permitió ampliar el acceso de los inspectores a instalaciones del pasado. “Estamos empezando a pasar página, y pasar página no significa olvidar el pasado”, sostuvo.

La agencia busca establecer el origen, composición y utilización prevista del material encontrado, y determinar si hay relación directa con el antiguo proyecto de Deir Ezzor.

Grossi señaló que resolver las cuestiones pendientes permitirá avanzar hacia una etapa en la que la cooperación nuclear siria se concentre en aplicaciones civiles, como energía, medicina, alimentación y gestión del agua.

La investigación continuará bajo supervisión internacional mientras Siria mantiene la custodia de los materiales. Para el OIEA, el objetivo central será garantizar que todo el material nuclear en el país sea identificado y destinado exclusivamente a usos pacíficos.