APUNTE.COM.DO.- Cerca de 10.000 personas fueron evacuadas este martes en Filipinas ante el pronóstico de nuevas inundaciones graves, mientras las lluvias monzónicas que azotan el país han dejado 26 muertos durante este mes.
El Ayuntamiento de Quezón, en el Área Metropolitana de Manila, informó que hasta las 13:00 hora local unas 3.071 familias habían sido trasladadas a 42 refugios habilitados debido a la amenaza de las precipitaciones.
La Oficina de Defensa Civil (OCD) declaró la alerta máxima en las provincias de Bataan, Batangas y Zambales, ubicadas en Luzón, la isla más grande y poblada del archipiélago, donde viven más de dos millones de personas.
“Se esperan inundaciones graves”, advirtió la OCD, que también alertó sobre posibles inundaciones de menor intensidad en otras siete provincias de Luzón.
En Manila, una ciudad de casi 15 millones de habitantes, también se pronostican fuertes precipitaciones. La capital sufrió inundaciones la semana pasada, que arrastraron grandes cantidades de basura por las calles y zonas residenciales.
Ante el riesgo, el Gobierno suspendió las clases presenciales durante este martes y miércoles en decenas de centros educativos de Luzón.
La Policía Nacional desplegó un centenar de vehículos para ayudar a trasladar a ciudadanos que quedaron atrapados en sectores afectados por las inundaciones.
La OCD informó además que un sistema de baja presión se convirtió en depresión tropical durante las últimas horas y que se acercará al norte de Luzón en los próximos dos días.
Las autoridades mantienen la vigilancia sobre este sistema debido a su posible impacto sobre las zonas ya afectadas por las lluvias monzónicas.
Las lluvias monzónicas y los ciclones tropicales Luis y Maymay han provocado daños estimados en unos 66 millones de dólares y afectado a aproximadamente cinco millones de personas, según el Consejo Nacional de Reducción y Gestión de Riesgos de Desastres (NDRRMC).
El temporal también ha causado graves inundaciones en Birmania, donde numerosas zonas permanecen bajo el agua. Organizaciones humanitarias y grupos opositores han reportado 23 fallecidos y alrededor de medio millón de afectados.
A estas víctimas se suman 11 muertos en Japón, siete en la India y una persona fallecida en Corea del Sur por un deslizamiento de tierra provocado por las intensas precipitaciones.
La región asiática permanece bajo la amenaza de El Niño, fenómeno climático asociado al calentamiento de las aguas del Pacífico y que, según las previsiones, podría alcanzar una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre.
Los expertos prevén que esta situación pueda coincidir con un aumento de la actividad ciclónica, elevando el riesgo de lluvias extremas, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos en distintos países de Asia.