APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO. Con el inicio del nuevo año escolar, las familias dominicanas se alistan con uniformes y útiles, pero también deben prestar atención a la salud visual de los estudiantes, ya que una detección temprana de problemas de visión puede influir positivamente en la lectura, la concentración y el desempeño académico.
La doctora Ana Ramírez, especialista en Oftalmología Pediátrica del Instituto Espaillat Cabral, señaló que algunos trastornos visuales pueden pasar inadvertidos, sobre todo porque los niños no siempre logran expresar que ven mal. “Para un niño, la manera en que ve es su realidad. Puede pensar que todos ven de la misma forma y no expresar que existe alguna dificultad. Por eso es importante que padres y docentes estén atentos a determinadas señales”, explicó.
Entre las señales de alerta figuran acercarse demasiado a libros, cuadernos o pantallas; entrecerrar los ojos para ver de lejos; sufrir dolores de cabeza frecuentes o fatiga visual; frotarse los ojos constantemente; tener problemas para copiar desde la pizarra o perder el renglón al leer.
“No todas las dificultades escolares están relacionadas con la visión, pero cuando observamos estas señales es conveniente descartar que exista un problema visual que esté interfiriendo con las actividades del niño”, afirmó la especialista.
Por ello, Ramírez recomendó realizar una evaluación oftalmológica pediátrica antes o al inicio del período escolar, especialmente si hay síntomas, antecedentes visuales o dudas de padres y docentes. La detección temprana permite identificar alteraciones y tomar medidas oportunas en una etapa clave del desarrollo visual.
Además de las evaluaciones, sugirió fomentar hábitos que beneficien la salud visual, como contar con una iluminación adecuada al estudiar, mantener una distancia apropiada entre los ojos y los libros o dispositivos electrónicos, hacer pausas durante el uso prolongado de pantallas y evitar el uso excesivo de celulares, tabletas y computadoras fuera de las actividades escolares.
“La vuelta a clases es una buena oportunidad para recordar que la salud visual también forma parte del bienestar integral del estudiante. Estar atentos y realizar una evaluación cuando sea necesario puede contribuir a que el niño enfrente sus actividades escolares con mayor comodidad”, concluyó la doctora Ramírez.