APUNTE.COM.DO.- La población joven que ni estudia ni trabaja, conocida como “ninis”, representa un grupo de especial interés para la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) por su relación con la exclusión y la vulnerabilidad. Entre 2016 y 2024, este grupo se redujo de 678,567 a 581,248 personas, pero al desglosar por sexo se observa una brecha persistente: las mujeres representan el 72.84% del total.

Según cálculos de la ONE basados en la encuesta del Banco Central, aunque la proporción de mujeres “nini” bajó de 72.48% a 24.40% en ese período, ellas siguen superando ampliamente a los hombres, quienes pasaron de 27.52% a 9.89%.

Por otro lado, la población económicamente activa (PEA) mostró un crecimiento general, pasando de 2,093,326 personas en 2016 a 2,319,516 en 2024, un aumento del 10.81%. Los hombres mantuvieron mayor participación en la PEA juvenil, aunque con ligera reducción: en 2016 representaban el 60.07% frente al 39.33% de las mujeres; en 2024 las cifras son 56.69% y 43.31%, respectivamente.

Este comportamiento refleja un incremento sostenido de la participación femenina en el mercado laboral, con un avance del 8.46% en estos años, aunque las brechas persisten. En términos absolutos, las mujeres pasaron de 835,826 en 2016 a más de un millón en 2024, reduciendo la brecha de género sin eliminarla.

En cuanto al desempleo juvenil (15-35 años), el estudio muestra que entre los 15 y 24 años los niveles se distribuyen de forma equilibrada, con una ligera mayor participación de las mujeres desde los 18 años. A partir de los 25 años, las mujeres representan alrededor de tres cuartas partes del desempleo total, con una leve reducción entre los 28 y 38 años.

Los patrones urbano-rurales son similares: desde los 25 años, el desempleo femenino es mayor, con más estabilidad en zonas urbanas y una leve reducción en rurales después de los 28 años.

“Estos resultados ponen de relieve un patrón diferenciado por sexo en la desocupación juvenil, constante en distintas edades y territorios, lo que refleja la necesidad de considerar las condiciones sociales y estructurales que configuran el acceso desigual al mercado laboral”, indica el documento.

En 2022, la población joven ocupada de 15 a 35 años ascendió a 1,900,869 personas: 60.18% hombres y 39.82% mujeres. La distribución por grupos de edad muestra que el grupo de 30 a 35 años concentra el 37.3% del total, seguido de 25 a 29 años con 31.3% y 20 a 24 años con 24.53%. El grupo de 15 a 19 años representa solo el 6.8%, asociado a la permanencia educativa.

Al desagregar por zona y sexo, las desigualdades se intensifican en áreas rurales, donde apenas el 30.05% de las mujeres jóvenes estaban ocupadas frente al 69.95% de los hombres, una diferencia de cerca de 40 puntos porcentuales.