APUNTE.COM.DO.- La estrechez uretral es una condición que suele pasar desapercibida en el diagnóstico inicial, pues sus síntomas se asemejan a los de otras enfermedades del tracto urinario inferior, pero tiene un efecto profundo en la salud urogenital, emocional y social de quienes la padecen.
La uróloga reconstructiva genito-urinaria de los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat), Yiraldy Merán, explica que esta patología se produce cuando la uretra, el conducto que lleva la orina (y el semen en los hombres) desde la vejiga hacia el exterior, se estrecha debido a la formación de tejido cicatricial, lo que dificulta el paso normal de la orina.
Señala que el estrechamiento u obstrucción del conducto puede ocurrir por traumatismos directos en la uretra, siendo los accidentes de tránsito la causa principal en el país. También puede originarse por procedimientos urológicos endoscópicos o como consecuencia de radioterapia. Aunque es más frecuente en varones, también puede presentarse en mujeres, aunque con menor incidencia.
“Más allá de ser una simple dificultad para orinar, la estrechez uretral puede deteriorar profundamente la calidad de vida del paciente”, sostuvo la especialista.
Merán afirma que su impacto trasciende los síntomas urinarios, afectando la productividad laboral, la salud mental, las relaciones de pareja e incluso la función sexual y reproductiva, debido al paso deficiente de los espermatozoides.
Describe que los síntomas pueden comenzar de forma progresiva o abrupta, dependiendo de la causa que provocó la estrechez. El paciente puede notar disminución del calibre y la fuerza del chorro urinario, la necesidad de pujar para orinar, sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga, aumento de la frecuencia urinaria, nocturia, urgencia, infecciones urinarias recurrentes e incluso retención urinaria aguda, que es una emergencia médica que requiere atención inmediata. Agrega: “Estos síntomas son prácticamente los mismos que se presentarían en un paciente con crecimiento prostático obstructivo; por ende, el diagnóstico de estrechez uretral se podría retrasar o subdiagnosticar, retrasando así el manejo oportuno”.
Severidad de los síntomas
Diversos estudios han demostrado que la severidad de estos síntomas guarda una estrecha relación con el deterioro de la calidad de vida, sin dejar de lado la repercusión sobre el tracto urinario. El cuestionario internacional de síntomas prostáticos (IPSS), ampliamente utilizado en urología, muestra que los pacientes con estrechez uretral presentan puntuaciones elevadas, tanto en síntomas como en la afectación de su bienestar cotidiano.
El impacto no termina ahí. Muchos pacientes modifican completamente su rutina diaria: evitan viajes largos por temor a no encontrar un baño disponible, limitan las actividades sociales y deportivas y desarrollan ansiedad anticipatoria relacionada con la micción. Algunos incluso restringen voluntariamente la ingesta de líquidos para disminuir la frecuencia urinaria, lo que puede favorecer la deshidratación, afectando drásticamente la función renal y aumentando también el riesgo de infecciones.
La especialista dijo que en el ámbito laboral la enfermedad también tiene consecuencias importantes. Las visitas frecuentes al baño, el dolor al orinar o los episodios de retención urinaria pueden disminuir la productividad y generar ausencias laborales. En pacientes jóvenes y económicamente activos, esto representa una carga adicional tanto para ellos como para sus familias.
Merán asegura que “la salud emocional constituye otro aspecto frecuentemente subestimado. Estudios publicados en The Journal of Urology han demostrado que los pacientes con estrechez uretral presentan mayores niveles de ansiedad y síntomas depresivos en comparación con la población general. La incertidumbre sobre la progresión de la enfermedad, la posibilidad de requerir múltiples procedimientos y el miedo a una nueva obstrucción generan un importante desgaste psicológico”.
La función sexual también puede verse comprometida. Aunque la estrechez uretral no produce disfunción eréctil, el dolor, la alteración del flujo urinario y el impacto emocional pueden disminuir el deseo sexual y afectar la satisfacción durante las relaciones sexuales. Dijo que algunos pacientes experimentan alteraciones en la eyaculación o temor al dolor durante la actividad sexual, lo que repercute negativamente en la relación de pareja.
La especialista aclara que a esto se suma el efecto que producen los tratamientos repetitivos. Durante muchos años, numerosos pacientes son sometidos a dilataciones uretrales o uretrotomías internas de forma repetida. Aunque estos procedimientos pueden ofrecer un alivio temporal, la evidencia científica demuestra que presentan altas tasas de recurrencia, especialmente cuando se realizan múltiples veces. Por ello, resalta la importancia del diagnóstico oportuno y el referimiento a especialistas en reconstrucción uretral para ofrecer un tratamiento quirúrgico eficaz.
Guías clínicas
La doctora afirma que las guías clínicas de la American Urological Association y la European Association of Urology recomiendan considerar la uretroplastia como el tratamiento de elección para muchas estenosis uretrales, ya que ofrece tasas de éxito superiores al 85–90 % en la mayoría de los casos cuando es realizada por cirujanos con experiencia.
Refiere que, más importante aún, numerosos estudios prospectivos han demostrado que la uretroplastia produce una mejoría significativa en la calidad de vida. Después de la cirugía, los pacientes reportan mejor flujo urinario, disminución del dolor, reducción de las infecciones urinarias, recuperación de la confianza para realizar sus actividades diarias y una importante mejoría en su bienestar emocional. Incluso investigaciones que utilizaron cuestionarios específicos, como el Urethral Stricture Surgery Patient-Reported Outcome Measure (USS-PROM), han evidenciado mejoras notables en la calidad de vida relacionada con la salud.