APUNTE.COM.DO.- Al menos diez personas fallecieron y varias decenas resultaron heridas tras el vuelco de un autobús turístico ocurrido en la madrugada de este domingo en la carretera BR-040, a la altura del municipio de Petrópolis, en el estado de Río de Janeiro, Brasil. El siniestro tuvo lugar en el kilómetro 91 de la vía, en el sector conocido como Cascatinha, cerca del Sítio Flor da Serra.
El vehículo, perteneciente a la empresa Estrela Guia Turismo, había partido la noche anterior de Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, con rumbo al barrio de Copacabana, en la zona sur de Río de Janeiro. Transportaba a 47 personas cuando, poco después de las 4:30 hora local (7:30 GMT), se salió de la carretera y volcó.
Los equipos de emergencia llegaron al lugar minutos después del aviso, recibido a las 4:40. Bomberos, personal del Servicio de Atención Móvil de Urgencia (Samu) y agentes de la Policía Rodoviaria Federal (PRF) trabajaron durante horas para atender a los heridos y liberar la calzada, que permaneció cerrada en sentido hacia Río de Janeiro hasta las 7:45, cuando la concesionaria Elovias autorizó su reapertura.
El balance de víctimas aumentó a lo largo de la mañana. Inicialmente, la PRF confirmó ocho decesos en el lugar del accidente, cifra que luego elevó a diez tras el fallecimiento de dos mujeres que habían sido trasladadas con heridas graves a centros hospitalarios de la región: una en el Hospital Municipalizado Adão Pereira Nunes, en Duque de Caxias, y otra en una unidad de urgencias de Petrópolis. Todas las víctimas mortales son mujeres, según precisó la PRF.
Los heridos, cuyo número ronda la treintena según los partes de los bomberos, fueron distribuidos entre el Hospital Santa Teresa, en Petrópolis, y el centro de Duque de Caxias. El conductor del autobús sufrió fracturas en ambas piernas.
El alcalde de Petrópolis, Hingo Hammes, indicó que el municipio desplegó un operativo conjunto con los servicios de emergencia de la región para atender a las víctimas y coordinar el traslado de los heridos. La empresa propietaria del autobús expresó su pesar por lo ocurrido y afirmó que colabora con las autoridades para esclarecer las causas del vuelco.
La Policía Civil investiga el origen del accidente, que pudo deberse a una falla mecánica, al estado del pavimento o a un exceso de velocidad en la pronunciada bajada de la sierra. El tramo de la BR-040 que desciende desde Petrópolis hacia Río de Janeiro es parte de una de las principales rutas de conexión entre el centro del país y la capital fluminense, caracterizada por sus curvas cerradas y fuertes pendientes en plena Región Serrana.
La carretera, que une Brasilia con Río de Janeiro a lo largo de más de 1.100 kilómetros, ha registrado en años anteriores otros accidentes graves de autobuses de larga distancia en ese mismo sector montañoso, lo que ha alimentado reclamos de operadores turísticos y sindicatos de transporte para reforzar el mantenimiento vial y los controles de velocidad en la zona.
Brasil enfrenta desde hace años un problema estructural de siniestralidad en sus carreteras, atribuido por especialistas en seguridad vial a la combinación de largas distancias, infraestructura desigual entre tramos concesionados y no concesionados, y una flota de autobuses interurbanos que cubre trayectos de miles de kilómetros en jornadas nocturnas. Los accidentes de autobuses de turismo y de línea, como el registrado este domingo, se repiten con frecuencia en las rutas que conectan el interior del país con las grandes ciudades costeras.
Mientras la Policía Civil avanza en la pericia técnica del vehículo y en la reconstrucción de los últimos minutos antes del vuelco, las autoridades de Río de Janeiro no descartan que la cifra de fallecidos aumente, dado que parte de los heridos graves permanecía este domingo por la tarde bajo observación en los hospitales de la región.