APUNTE.COM.DO.- El Ejército de Irán anunció este domingo el ofrecimiento de una recompensa de 30.000 dólares por matar o capturar a soldados estadounidenses, y señaló que la cifra se duplicará si la acción es llevada a cabo por una mujer.
El jefe del Ejército, Amir Hatami, explicó que el plan fue preparado después de recibir un “gran número de solicitudes” de personas interesadas en participar, según la agencia estatal IRNA.
Hasta ahora no se ha registrado un despliegue conocido de fuerzas terrestres estadounidenses en Irán durante la guerra en Medio Oriente, con la excepción de una misión de rescate en abril para recuperar a un aviador estadounidense derribado.
Hatami no precisó dónde o cuándo se espera que ocurran las acciones contra el personal estadounidense.
“Cualquiera que mate o capture y entregue a personal militar estadounidense invasor recibirá una recompensa equivalente a 30.000 dólares o 5.000 millones de tomanes por parte del Ejército de la República Islámica de Irán”, afirmó, utilizando una unidad informal equivalente a 10.000 riales iraníes.
“Las valientes mujeres iraníes que lleven a cabo una acción de este tipo recibirán el doble de la recompensa”, agregó.
Hatami también insistió en que Estados Unidos debe retirarse de Medio Oriente, y dijo que “ya no tienen permiso para ingresar al golfo Pérsico, el golfo de Omán o el estrecho de Ormuz”.
“Todos deben saber que, bajo ninguna circunstancia, las bases estadounidenses podrán volver a la situación anterior e Irán jamás permitirá que eso ocurra”, advirtió el jefe militar, quien reivindicó el control del estrecho de Ormuz por parte de Teherán como una de las condiciones para poner fin a la guerra, y calificó esa vía marítima como una “capacidad geopolítica concedida por Dios al pueblo iraní”.
“El sagrado estrecho de Ormuz es una de las condiciones para poner fin a la guerra; lo preservaremos con todas nuestras capacidades”, insistió.
La guerra entre Teherán y Washington comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán. Poco más de un mes después, Estados Unidos realizó una operación masiva de rescate para recuperar al oficial de sistemas de armas de un avión F-15, con unos 200 soldados estadounidenses y más de 170 aeronaves, en una carrera por encontrar al aviador antes que las fuerzas iraníes.
Durante el rescate, tropas iraníes dañaron una aeronave de ataque terrestre A-10, que fue abandonada sobre territorio aliado. Estados Unidos también habría abandonado y destruido aeronaves usadas en la misión, incluido un avión de transporte C-130. Días antes, el piloto del F-15 había sido rescatado por una tripulación de helicóptero en una operación más pequeña.
Desde entonces, Irán mantuvo cerrado el estrecho de Ormuz con exigencias de compensación por la guerra, y las muertes de personal militar estadounidense ascendieron a 17, todas ocurridas fuera de Irán, en países como Jordania e Irak, con las más recientes en julio.
La guerra fue interrumpida por un alto el fuego en abril tras cerca de 40 días de combates, seguido por un marco de conversaciones de paz en junio que colapsó. Desde entonces, Irán y Estados Unidos intercambiaron fuego esporádicamente, con combates concentrados en el sur de Irán y en torno al estrecho de Ormuz.
El contacto indirecto entre ambas partes, a través de intermediarios, continuó con pocas señales de avance diplomático. Irán también presentó una lista de exigencias para reabrir el estrecho, entre ellas compensaciones por los daños de la guerra.