APUNTE.COM.DO.- El rugido del motor se impone sobre cualquier otro sonido en el kartódromo de Zárate, a unos 80 kilómetros de la capital argentina. Los cascos igualan a los jóvenes pilotos: allí no hay privilegios ni discriminación, solo la búsqueda de mejorar marcas y reducir tiempos. En esta prueba clasificatoria, sin embargo, uno de ellos protagoniza una historia que transforma el automovilismo para siempre.
A sus 19 años, el argentino Lucas Tomasi recorre el circuito tras lograr un hito sin precedentes: se convirtió en el primer piloto con síndrome de Down en obtener una licencia médica y deportiva oficial para competir con su karting. Lo que empezó como un pasatiempo de un niño cautivado por los motores terminó derribando obstáculos burocráticos y conceptuales en las máximas autoridades del automovilismo, tanto argentino como mundial.![]()



