APUNTE.COM.DO.- Emma Confesor, de 39 años y originaria de Puebla, México, emigró a Estados Unidos hace más de dos décadas. Durante su cuarto embarazo, una pregunta que nunca había imaginado comenzó a quitarle el sueño: si su bebé tendría un futuro mejor con otra familia. La incertidumbre generada por el intento del presidente Donald Trump de poner fin a la ciudadanía por nacimiento la llevó a considerar dar en adopción a su hijo.
Como ella, muchas familias inmigrantes están empezando a contemplar decisiones que pueden cambiarles la vida mucho antes de que ocurra un arresto o una deportación. En todo el país, el aumento de los operativos migratorios y las batallas legales en torno a políticas de larga data están generando un clima de temor que empuja a algunos padres a tomar medidas extremas.![]()




