APUNTE.COM.DO.- La coalición internacional liderada por Estados Unidos derribó este viernes tres drones cargados de explosivos que sobrevolaban la ciudad de Erbil, capital de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí. El derribo se produjo entre las 2:17 y las 2:25 de la madrugada, hora local, sin que se reportaran víctimas, según informó el Servicio Antiterrorista del Kurdistán.

Residentes de varios barrios de la ciudad escucharon al menos cinco fuertes explosiones en rápida sucesión, y en las redes sociales circularon imágenes y videos del operativo. Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado el lanzamiento de los aparatos, que en ocasiones anteriores han sido atribuidos a milicias proiraníes o directamente a Teherán.

El incidente ocurre dos días después de que Irán lanzara misiles y drones contra posiciones en el valle de Alana, a unos 90 kilómetros al noreste de Erbil, con el objetivo de atacar a los grupos opositores kurdos Komala y el Partido Democrático del Kurdistán de Irán (KDPI). En ese ataque del miércoles, cuatro drones se estrellaron en distintos distritos de la provincia: dos cayeron en Khalifan, uno impactó una vivienda en Soran y otro provocó un incendio en el monte Bani Harir. No hubo víctimas mortales, aunque un día antes misiles iraníes ya habían alcanzado la sede de Komala en la misma zona, dejando dos combatientes con heridas leves.

Erbil no es un objetivo nuevo. La ciudad alberga una base aérea con cerca de 2.000 soldados estadounidenses, un consulado de Estados Unidos y posiciones de los Peshmerga, las fuerzas armadas del Kurdistán. Desde el inicio del conflicto entre Washington y Teherán, las defensas antiaéreas vinculadas al consulado estadounidense han interceptado drones en varias ocasiones, con daños limitados a escombros y pequeños incendios de vegetación, según la coalición y fuentes de seguridad kurdas. El aeropuerto internacional de Erbil ha permanecido operativo durante todo el período.Una intensa luz naranja y amarilla brillante en el centro de una imagen oscura con pequeños puntos luminosos dispersos en la parte superior

La campaña aérea contra el Kurdistán iraquí se intensificó a partir del 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán con el objetivo declarado de destruir su programa nuclear y sus capacidades balísticas. Los ataques iniciales causaron la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei, lo que remodeló la política interna de Irán y complicó los esfuerzos diplomáticos posteriores. Teherán respondió con misiles y drones contra bases militares estadounidenses y contra Israel, y bloqueó el estrecho de Ormuz, con graves consecuencias para el mercado global de energía. En abril se acordó un alto el fuego temporal, aunque los ataques contra el Kurdistán iraquí continuaron.

En ese contexto, los grupos kurdos iraníes de oposición con bases en el norte de Irak quedaron expuestos en la primera línea del conflicto. El 22 de febrero, días antes del inicio de la guerra, cinco de estas organizaciones —entre ellas el KDPI, Komala, el Partido por la Libertad del Kurdistán (PAK) y la Organización Khabat del Kurdistán iraní— se unificaron por primera vez bajo la Coalición de Fuerzas Políticas del Kurdistán iraní (CPFIK). Teherán, que durante décadas ha acusado a estos grupos de operar como plataformas armadas y de inteligencia desde suelo iraquí, interpretó esa coalición como una amenaza directa e intensificó los ataques contra sus bases. Desde entonces, el KDPI reporta más de 145 misiles y drones dirigidos contra sus instalaciones, mientras que Komala contabiliza más de 102.

El balance acumulado desde el inicio del conflicto supera los 950 ataques con drones y misiles sobre el Kurdistán iraquí, lanzados tanto directamente desde Irán como por grupos armados proiraníes activos en suelo iraquí, según el medio kurdo Rudaw. El saldo es de 32 muertos y 154 heridos. El primer ministro de la región, Masrour Barzani, ha señalado que algunos ataques se originaron desde dentro de Irak, incluidos drones lanzados desde la dirección de Mosul, y ha advertido que el Kurdistán no cuenta con defensas aéreas propias suficientes para hacer frente a la magnitud de la campaña.