APUNTE.COM.DO.- En solo 50 días, la región andina de Venezuela y Colombia fue sacudida por dos terremotos de magnitud superior a 7,0, causando pérdidas materiales y humanas. Este panorama ha renovado el temor en la República Dominicana sobre lo que podría ocurrir si un sismo de similar intensidad afectara el territorio nacional.
El director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), Leonardo Reyes Madera, señaló que, aunque ningún país del mundo está completamente preparado para un terremoto, en República Dominicana es prioritario evaluar y reforzar las edificaciones que albergan servicios esenciales, como escuelas y hospitales, así como otras infraestructuras estratégicas, como medida preventiva.
"Los colapsos que hemos registrado en el país en diferentes edificaciones, incluso sin que haya ocurrido un terremoto, nos permiten dimensionar el desafío que tenemos por delante antes de enfrentar un evento sísmico de gran magnitud", declaró el experto en ingeniería.
En ese contexto, destacó la importancia de la prevención y señaló que el estudio de la vulnerabilidad sísmica de las infraestructuras nacionales se mantiene activo, constituyendo una línea prioritaria de prevención y gestión del riesgo de desastres, junto con la capacitación técnica y la sensibilización de la población.
Hasta la fecha, se han realizado 4,718 evaluaciones en el país, desglosadas en 3,345 edificaciones y 833 infraestructuras viales, principalmente puentes, por ser parte de la infraestructura de transporte y conectividad, durante el período comprendido entre junio de 2024 y junio de 2026.
De las 3,345 edificaciones analizadas, la mayor concentración se ubica en provincias con núcleos urbanos y territorios de alta intensidad de infraestructura, abarcando el Distrito Nacional y las 31 provincias. De ellas, 2,853 son edificaciones públicas y 492 privadas, incluyendo establecimientos de salud, centros educativos, edificaciones gubernamentales, instalaciones de seguridad, estaciones de bomberos, instalaciones de servicios públicos, edificaciones administrativas, instalaciones institucionales y comunitarias, viviendas y universidades.
Reyes Madera ha insistido en la necesidad de crear una cultura de concientización sísmica, tomando en cuenta la ubicación de la nación en una zona de interacción activa entre las placas tectónicas del Caribe y de Norteamérica.
En una visita anterior al Listín Diario, el director de ONESVIE alertó que las edificaciones más vulnerables a sufrir daños graves o colapso son aquellas con deficiencias estructurales, construidas con materiales inadecuados o situadas en suelos inestables, tales como hospitales y centros educativos.
Entre los daños más frecuentes detectados en las evaluaciones se encuentran filtraciones que deterioran el concreto, desprendimiento del recubrimiento, acero expuesto y socavación. También se observó que muchos centros educativos presentaban columnas cautivas, cuya longitud está restringida por un elemento superior, lo que las vuelve más débiles ante un temblor.
El funcionario expresó su desacuerdo con la creencia popular de ignorar la posibilidad de un terremoto, sin considerar la constante actividad de las placas tectónicas. "Ese es nuestro primer escollo. El hecho de que, como no hay terremoto frecuente, entonces nosotros pensamos que aquí no va a temblar la tierra", advirtió.
Asimismo, propuso implementar un sistema más avanzado que minimice los daños ante un sismo y fortalecer la formación de profesionales de la Red de Evaluadores Estructurales Dominicanos (REED), que actualmente cuenta con 950 profesionales certificados por ONESVIE, para ampliar la capacidad del país en la identificación y determinación de la vulnerabilidad de las edificaciones.