APUNTE.COM.DO.- Washington D.C. – El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se defendió el miércoles de las críticas por no haber informado públicamente sobre la muerte de un inmigrante guatemalteco que sufrió una convulsión en un centro de detención en Nueva Jersey, argumentando que no recibió notificación de su fallecimiento después de que fuera trasladado a un hospital.
José Chajon-Raxon sufrió la convulsión el 19 de julio, un día después de ser ingresado en Delaney Hall, un centro de detención de inmigrantes operado por una empresa privada en Newark, según indicó el DHS en un comunicado. Los funcionarios del departamento señalaron que Chajon-Raxon fue “trasladado al hospital y puesto en libertad por ICE el 22 de julio”.
El DHS no explicó qué ocurrió después de su traslado, cuándo falleció ni si recibió el alta hospitalaria antes de morir. “De acuerdo con la política de ICE, cuando una persona deja de estar bajo su custodia, el organismo deja de ser responsable de vigilar o revisar las muertes que puedan ocurrir. Esto es de sentido común”, afirmó el comunicado.
Esta decisión se enmarca en un cambio de política anunciado a principios de este año, por el cual ICE dejó de informar sobre muertes ocurridas durante los 30 días posteriores a la liberación de una persona, revirtiendo así una política implementada en 2021 bajo el gobierno de Biden.
El representante federal Rob Menéndez, demócrata de Nueva Jersey que ha visitado Delaney Hall con frecuencia, calificó el cambio como un “vacío” que permite al organismo liberar a una persona y luego “afirmar que no tiene responsabilidad alguna de investigar su muerte ni de informar al Congreso y al público”. Además, afirmó que “ICE, en consonancia con todo el espíritu del Gobierno de Trump, está empeñado en evitar el escrutinio público y eludir toda responsabilidad por sus fallas”.
En su comunicado, el DHS aseguró que ICE “mantiene su compromiso con la transparencia respecto de las muertes de personas detenidas”. La muerte de Chajon-Raxon se hizo pública cuando Menéndez la reveló la semana pasada, tras el deceso de otra persona detenida a principios de agosto. Menéndez dijo a los periodistas que ICE concedió a esa persona una “liberación discrecional” después de ser trasladada a un hospital y perder el conocimiento, falleciendo poco después. En ese momento no reveló su identidad.
En los últimos meses, Delaney Hall ha sido escenario de intensas protestas de defensores de los inmigrantes, quienes en ocasiones intentaron impedir la entrada o salida de vehículos. A principios de año, algunos reclusos iniciaron una huelga de hambre para protestar por las condiciones, según la organización Cosecha. El centro pertenece a Geo Group, una empresa penitenciaria privada que administra varios centros de detención en el país. La compañía no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de Associated Press.