APUNTE.COM.DO.- MIAMI.- La decisión del Gobierno de Estados Unidos de invertir 20 millones de dólares en guantes de descarga eléctrica para los agentes migratorios provocó este jueves el rechazo de congresistas demócratas y defensores de los derechos de los inmigrantes, quienes solicitaron eliminar los fondos destinados al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

Kica Matos, presidenta del Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC), expresó en un comunicado que "armar con guantes de descarga eléctrica a agentes mal entrenados para infligir dolor a nuestros vecinos es repugnante y bárbaro".

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció el lunes la firma de un contrato de hasta 20 millones de dólares para adquirir los guantes CTG-5, los cuales tienen electrodos en la palma y emiten descargas eléctricas al entrar en contacto con la piel, con el objetivo de causar dolor.

El organismo calificó el dispositivo como una herramienta de "desescalada" y argumentó que el ICE evalúa constantemente el equipo que requieren sus agentes.

Matos, por su parte, describió al ICE como "una agencia descontrolada con un fondo opaco de 80.000 millones de dólares" y demandó al Congreso terminar con el "cheque en blanco" entregado a la agencia.

La congresista Delia Ramírez, demócrata por Illinois, publicó en la red social X que "bajo ninguna circunstancia" se puede permitir que el DHS disponga de estos guantes. Asimismo, instó a aprobar su propuesta denominada 'Melt ICE Act', que contempla recortar los recursos del departamento destinados a la detención de inmigrantes.

El congresista Maxwell Alejandro Frost, demócrata por Florida, criticó en la misma plataforma el desembolso de 20 millones de dólares de los contribuyentes para equipar a "matones enmascarados y sin ley".

La Red Nacional de Organización de Jornaleros (Ndlon) acusó a la Administración de Donald Trump de tener "la capacidad de torturar a la gente discretamente". Jorge Torres, director de la red, afirmó en una nota que "esto no tiene arreglo; la única solución es la abolición".

El ICE ha enfrentado cuestionamientos por sus operativos de detención. En los últimos meses, la controversia se ha centrado en los tiroteos mortales contra el mexicano Lorenzo Salgado Araujo y el colombiano Johan Durán, ocurridos durante controles de tráfico en Texas y Maine, respectivamente. Además, en enero, la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en operaciones migratorias en Mineápolis generó una ola de protestas contra la agencia.