APUNTE.COM.DO.- Un nuevo estudio sugiere que apenas 3 minutos de ejercicio de alta intensidad podrían tener un impacto más beneficioso para la salud que 90 minutos de actividad moderada. La investigación, difundida este jueves, evidencia cómo ese esfuerzo breve pero vigoroso modifica la composición molecular del torrente sanguíneo, haciéndolo más resistente a enfermedades.
Los autores, investigadores estadounidenses cuyas conclusiones aparecen en la revista Cell Reports Medicine, comprobaron que las exerquinas (proteínas y metabolitos liberados en la sangre tras el ejercicio) responden con gran sensibilidad a la intensidad y parecen ser los mediadores clave de los efectos positivos del ejercicio vigoroso.
Por el contrario, la práctica de ciclismo moderado y continuo durante 90 minutos modificó muchas menos proteínas, con un impacto incluso menor que el observado en personas que corrieron en cinta a ritmo moderado.
El sprint provocó cambios en más de 200 metabolitos y un aumento inmediato de proteínas implicadas en el crecimiento de vasos sanguíneos, la remodelación de tejidos y la señalización hormonal. Además, las células adiposas humanas expuestas a la sangre extraída tras el esprint mostraron cambios extensos en la actividad génica, alterando la forma en que procesan la energía, responden a hormonas y detectan nutrientes.
En cambio, el ejercicio moderado produjo una respuesta más modesta: recién tres horas después de completarlo se detectó en la sangre una oleada significativa de ácidos grasos y proteínas hepáticas asociadas a las exigencias del ejercicio de resistencia. Las células adiposas expuestas a esa sangre solo presentaron pequeños cambios génicos.
Al comparar las proteínas que responden al ejercicio con datos de salud de más de 53,000 personas del Biobanco del Reino Unido, los investigadores hallaron que muchas estaban vinculadas a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas. La relación fue especialmente notable en cuanto a la reducción del riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y otros trastornos metabólicos: de las 33 proteínas asociadas a menor riesgo, 32 se veían alteradas por el sprint, frente a solo 3 por el ejercicio moderado. Más de una cuarta parte de esas proteínas también se relacionaron con un envejecimiento biológico más lento.
“Ha sido sorprendente ver cómo solo unos minutos de ejercicio intenso pueden desencadenar una respuesta molecular significativa. Más llamativo aún es que este beneficio persista ocho semanas después de haber hecho ese ejercicio intenso, lo que nos indica que esta respuesta es intrínseca al ejercicio intenso”, afirmó Luke Olsen, investigador de la Universidad Rockefeller y uno de los autores del estudio.