APUNTE.COM.DO.- Tras despedir a su padre Jorge, fallecido el sábado por la madrugada, Lionel Messi emprendió el regreso a Miami. El avión privado despegó a las 22.53 desde el Aeropuerto Islas Malvinas de Rosario y aterrizó en Fort Lauderdale a las 7.12 (hora argentina).

El astro llegó a su ciudad natal el pasado fin de semana junto a sus tres hijos. Con su esposa Antonela Rocuzzo, participó en la ceremonia y luego se alojó en su casa del barrio cerrado Kentucky, en Funes, localidad cercana a Rosario. El último adiós se llevó a cabo en el cementerio El Prado, en la ciudad de Pérez, a unos 20 minutos de la vivienda, con la asistencia del círculo íntimo de la familia Messi.

El próximo compromiso del Inter Miami será este miércoles a las 20:30 contra el León de México, en la tercera jornada de la Leagues Cup. El equipo de Florida necesita una victoria con amplia diferencia de goles para clasificarse entre los cuatro primeros de la tabla de equipos de la MLS que avanzan a los cuartos de final. Sobre la participación del jugador, el periodista Leo Paradizo señaló en América que el número 10 analiza jugar esta noche: “Él quiere jugar. Messi quiere jugar mañana, yo creo que es un cable a tierra, hacer lo que más le gusta que es jugar al fútbol para sentirse mejor”. El calendario indica que el sábado 15 las Garzas visitarán a Nashville por la MLS.

En la reja de ingreso del cementerio El Prado, en Pérez, se colocaron varios carteles de apoyo a Messi y su familia (REUTERS/Agustin Marcarian).

Durante el fin de semana, el fútbol argentino le rindió homenaje a Jorge Messi: se realizó un minuto de silencio en cada partido de todas las categorías y los futbolistas usaron un brazalete de luto. El Inter Miami también guardó 60 segundos de silencio antes de su último partido, y Rodrigo De Paul le dedicó su gol a Lionel mostrando una camiseta con el número 10.

El entrenador del Inter Miami, Ángel Guillermo Hoyos, expresó su respaldo: “Sabemos lo que sucedió con Leo y es un dolor muy grande, lo hemos sufrido mucho”. Además, contó cómo está el ánimo del plantel: “Es obvio que ha sido duro, muy duro. Muchas veces no hay palabras para eso. Y cuando uno vive esa dureza, cuesta recuperarse. Pero nos pasa a todos. Nunca aprendemos de eso, porque realmente es muy doloroso”. Country Kentucky - Rosario

La puerta del barrio cerrado en el que vive la familia Messi en Funes (RSFotos).

El defensor Facundo Mura también envió un mensaje al capitán: “Nosotros sentimos todo lo que pasó. Acompañamos en este difícil momento a Leo a la distancia, sabemos lo que él está pasando y le hacemos saber nuestro apoyo y acompañamiento como personas, y ni hablar como compañeros de trabajo, como equipo, como club. Todos sentimos lo que pasó. Cuando él sienta y decida volver, acá estaremos para seguir acompañándolo en todo lo que está por venir”.

Jorge Messi arrastraba desde hacía largos meses una enfermedad que solo conocía su entorno más cercano y que nunca se difundió masivamente. Esa reserva se mantuvo incluso durante la Copa del Mundo, cuando Lionel jugó mientras su padre había cancelado a último momento un viaje por su estado de salud. La relación entre ambos estuvo ligada al fútbol desde el inicio: Jorge dirigió a su hijo cuando era niño en Abanderado Grandoli, lo acompañó en su crecimiento en el predio Malvinas de Newell’s y fue una referencia permanente desde sus primeros pasos en Barcelona y la selección argentina hasta sus últimos días. Messi había retratado ese vínculo al recordar un gol ante Uruguay en 2008, cuando le dedicó una remera con la inscripción “Te amo papi”. En esa ocasión dijo: “Sé lo que él disfruta con el fútbol, viéndome jugar, sufriendo muchísimo”.