APUNTE.COM.DO.- Los Juegos Centroamericanos y del Caribe concluyeron el pasado sábado, pero la historia del evento sigue viva en la Expo Centenaria y Museo Juegos SD2026. La muestra, abierta desde el 24 de junio y hasta el 7 de septiembre, permite a los visitantes recorrer cien años de historia de la justa regional en el Museo del Deporte Dominicano.

La exposición, organizada por Eliza Magallanes, de la Empresa MM, podría servir como punto de partida para incluir memorabilia de todas las disciplinas y darle vida al museo, que fue inaugurado hace diez años y ha sido utilizado principalmente como salón de eventos.

Entre las piezas destacadas se encuentra una foto de la ex velocista cubana Ana Fidelia Quirot, quien ganó una heroica medalla de plata en los Juegos Ponce 93, nueve meses después de sufrir graves quemaduras en gran parte de su cuerpo durante su embarazo.

También se puede ver una ilustración del momento en que el tenimesista dominicano Mario Álvarez Soto disputaba la final de sencillos contra el cubano Raúl Betancourt en los Juegos de La Habana 92.

El equipo de voleibol femenino conocido como “Las muchachas del 74”, que obtuvo bronce en los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1974, tiene un lugar especial. Los uniformes de Livia Ruso, Magnolia Concepción y Xiomara Devers, tres de sus principales exponentes, están expuestos. Ellas fueron clave para reunir gran parte de la memorabilia local.

La muestra también recoge reseñas de atletas y dirigentes que dejaron huella en el evento deportivo más antiguo de la región. Joan Ferrer, viceministro de Cultura de República Dominicana, realizó una encomiable labor, junto a las museógrafas Nicole Ramírez, Edyluz Pozo y Fancesca Pláceres. La arquitecta Ángela Bernal diseñó el entramado en tres de los cuatro niveles del museo.

Además de recordar el pasado, la Expo Centenaria invita a vivir la historia de forma cercana. Las camisetas expuestas muestran cómo han cambiado los diseños y materiales. Los objetos históricos conectan a los visitantes con medallas, antorchas y recuerdos de ediciones anteriores. La zona infantil permite a los más pequeños interactuar y acercarse al deporte de manera lúdica.

El museo, tras recientes remodelaciones, también alberga oficinas de Centro Caribe Sports y del Comité Organizador de Santo Domingo 2026. La exposición se convierte en un puente entre generaciones.

Los abuelos pueden contar a sus nietos las hazañas que vivieron o escucharon; los jóvenes descubren que el deporte regional no nació ayer, sino que lleva un siglo construyendo identidad, amistad y excelencia.

Durante la celebración de los Juegos de 2026, el Museo del Deporte Dominicano cumplió una doble función: preservar la memoria de un siglo de esfuerzos y triunfos, e inspirar a las nuevas generaciones a escribir las próximas páginas de esta historia compartida por Centroamérica y el Caribe. Un legado que Santo Domingo 2026 celebra tanto en las pistas y estadios como en las salas del museo que guarda la memoria viva de la región.